De cara a una nueva edición del Gran Premio de la Hermandad, comenzaron las reuniones entre pilotos y organizadores para definir cómo se desarrollará la tradicional competencia, en un contexto donde se evalúan cambios importantes en su formato.
El piloto Matías Villarroel confirmó que ya hubo un primer encuentro con el Automóvil Club de Río Grande y adelantó que la principal propuesta apunta a modificar la modalidad de carrera: “El viernes tuvimos una reunión con el Automóvil Club de Río Grande”.
En ese sentido, explicó que la alternativa más viable sería dejar atrás el formato tradicional: “Lo más lógico es que se haga parcializado”.
Según detalló, esta propuesta surge a partir de distintas limitaciones actuales: “El seguro nos comunicó que no iba a asegurar la carrera si se hacía de tramo largo, de bandera a bandera”.
Además, indicó que también existen restricciones operativas: “Gendarmería lo mismo, no le da la ruta para que transite el auto en competencia”.
Frente a este escenario, remarcó que el cambio parece inevitable: “Se va a tener que hacer por tramos”.
La definición final, sin embargo, dependerá del acuerdo con el sector chileno: “Estamos esperando una respuesta del lado chileno a ver qué dicen”.
En relación al impacto de esta modificación, Villarroel consideró que la carrera debe adaptarse a los nuevos tiempos: “La carrera ya cambió, así que necesita estos cambios obligatorios”.
También destacó que la prioridad es sostener la competencia, incluso con ajustes: “No hay opción, así que es lo mejor que hay para que siga la carrera”.
Entre las variantes en análisis, se contempla retomar recorridos alternativos, como el sector de San Julio, lo que permitiría continuar con el desarrollo del evento sin interferir con la circulación habitual.
En cuanto al espíritu de la prueba, el piloto fue claro al remarcar su valor histórico: “La tradición en realidad es la carrera en sí, es la hermandad para mí”.
Finalmente, Villarroel aseguró que en las próximas semanas podría haber definiciones: “Antes del fin de mes vamos a tener una respuesta”.
Mientras tanto, los pilotos continúan a la espera de una resolución que permita garantizar la realización de una de las competencias más emblemáticas de la región.
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