La nadadora de aguas abiertas Tita Llorens volvió a escribir su nombre en la historia del deporte al completar el cruce del Canal Beagle, el estrecho natural que separa Argentina y Chile, en un tiempo de 2 horas y 43 minutos. La travesía se realizó este domingo con partida desde la zona de Almanza, en aguas de Tierra del Fuego.
La deportista menorquina logró completar los aproximadamente 11 kilómetros en condiciones climáticas adversas, con bajas temperaturas, corrientes cambiantes y oleaje, factores que convirtieron el desafío en una prueba de alta exigencia física y mental.
Este nuevo logro se suma a otra proeza reciente de la nadadora, quien horas antes había cruzado los ocho kilómetros del lago Nahuel Huapi, en la Patagonia argentina, consolidando así una doble gesta en aguas frías.
Un desafío marcado por el frío extremo
Llorens explicó que la preparación fue especialmente compleja debido a la dificultad de entrenar en condiciones similares. Según relató, debió adaptarse nadando en una piscina sin climatizar para simular el impacto de las temperaturas extremas del canal austral.Durante el cruce, el frío fue uno de los principales obstáculos. La nadadora describió la sensación térmica como extrema, señalando que su rostro llegó a sentirse “como un bloque de cemento”, mientras permanecía atenta a posibles signos de entumecimiento en el cuerpo.
Corrientes, fauna y un final agónico
Además de las bajas temperaturas, la deportista enfrentó corrientes marinas que cambiaron durante la travesía y dificultaron el avance en los últimos metros. En el recorrido estuvo acompañada por fauna característica de la región, como orcas, ballenas, pingüinos y lobos marinos, aunque sin situaciones de riesgo.Los últimos tramos fueron especialmente exigentes, ya que la nadadora percibía que el avance se volvía cada vez más lento pese a la cercanía de la costa. Finalmente, al tocar tierra, expresó alivio por haber cumplido el objetivo tras meses de preparación.
Incertidumbre sobre nuevos desafíos
Tras la experiencia en el Canal Beagle, Llorens reconoció que el reto le generó un gran respeto y que aún no definió cuál será su próximo objetivo deportivo. También volvió a mencionar las dificultades que enfrenta para obtener apoyo institucional en sus proyectos.Con esta travesía, la nadadora española suma una nueva hazaña a su trayectoria internacional en aguas abiertas, consolidándose entre las figuras destacadas de esta disciplina extrema.
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