En diálogo con Radio Fueguina, Uriona apuntó directamente contra la ausencia de referentes de La Libertad Avanza en el conflicto. Señaló que, más allá de las diferencias políticas, esperaba al menos un gesto humano: acercarse, escuchar y ponerse a disposición. “No apareció nunca ningún funcionario, ni de Río Grande ni de la provincia”, sostuvo.
El delegado aseguró que no tuvieron contacto real con funcionarios del espacio libertario y describió la respuesta que reciben cuando intentan consultar por la situación: frases repetidas sobre la mejora del país y la necesidad de “esperar”. “¿Cómo se espera sin dos meses de sueldo?”, cuestionó, remarcando el nivel de urgencia que viven más de 140 operarios.
Frente a esa emergencia, los propios trabajadores pusieron en marcha una rifa solidaria como primera herramienta de contención. Según explicó Uriona, cada compañero recibe hasta 30 números para vender de manera directa, y lo recaudado queda automáticamente para quien realiza la venta. El valor de cada número es de $10.000 y toda la planta se encuentra abocada a la comercialización para generar un ingreso inmediato.
En paralelo, el delegado destacó el acompañamiento recibido por parte del Municipio de Río Grande, el Gobierno provincial y distintas organizaciones sociales y sindicales. Mencionó aportes como bolsones de alimentos y gestiones para sostener el pago de servicios esenciales, en especial la electricidad, mientras se intenta atravesar la falta de salarios.
Por último, Uriona alertó que el impacto del conflicto excede lo laboral y amenaza con profundizar un daño social en la provincia: la salida de familias que deciden “volver al norte” por no poder sostenerse. “A veces terminamos compartiendo el último mate con compañeros de 15 o 20 años de trabajo, porque ya tomaron la decisión”, relató, y responsabilizó tanto al Gobierno nacional como al sector empresario por la falta de soluciones.
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