A cinco años del cierre de la planta de Digital Fueguina, ex trabajadores de la empresa volvieron a manifestarse frente a las instalaciones de la fábrica para visibilizar un conflicto que continúa sin resolución. La protesta se da en el marco del reciente anuncio de quiebra de Garbarino, situación que también impacta en el entramado empresarial al que pertenecía la firma radicada en Tierra del Fuego.
Durante la jornada, delegados y trabajadores recordaron que el conflicto comenzó cuando la planta cerró sus puertas dejando a cientos de familias sin respuestas sobre su situación laboral ni sobre el pago de salarios adeudados. En este contexto, los ex operarios señalaron que el reclamo se mantiene vigente y que aún esperan una solución definitiva.
El delegado Marcos González, uno de los voceros del grupo, señaló que el escenario actual sigue marcado por la incertidumbre.
“Estamos próximos a cumplir cinco años en esta situación. No tenemos ningún tipo de novedad ni ningún tipo de respuesta”, expresó durante el reclamo.
González explicó que el conflicto de Digital Fueguina y Tecnosur quedó durante años en un segundo plano dentro de la agenda pública, motivo por el cual los trabajadores decidieron volver a manifestarse. Además, aprovecharon la movilización para acompañar el reclamo de los trabajadores de Aires del Sur, que atraviesan una crisis similar.
“Hoy nos convocamos para acompañar a los compañeros de Aires del Sur y seguir mostrando que acá en Digital Fueguina no se solucionó nada. Seguimos en la misma situación de siempre”, afirmó.
La quiebra de Garbarino y el impacto en Digital Fueguina
Respecto a la quiebra de Garbarino, González aclaró que si bien la noticia vuelve a poner el tema en discusión, los trabajadores sostienen que se trata de realidades empresariales diferentes.
“Tenemos que entender que nosotros no somos Garbarino. Nosotros somos Digital y Tecnosur, dos empresas completamente diferentes”, sostuvo.
El delegado explicó que la situación laboral también difiere en términos de escala, ya que el conflicto en Digital Fueguina involucra a unos 250 trabajadores industriales, mientras que el caso de Garbarino abarca miles de empleados del sector comercial.
“Nosotros somos industria, somos 250 compañeros. El conflicto de comercio de Garbarino abarca aproximadamente 4.500 personas. Son cosas completamente diferentes”, remarcó.
Aun así, los trabajadores reconocen que el proceso de quiebra podría abrir un nuevo escenario administrativo o judicial que eventualmente permita avanzar con la venta de los activos o el pago de las deudas pendientes.
“La planta sigue en pie gracias a los trabajadores”
Por su parte, Daiana Kothbauer, también referente de los trabajadores, destacó que durante estos cinco años los propios operarios mantuvieron la planta en condiciones, realizando guardias y cuidando las instalaciones.
“La planta está operativa, está entera. Todo lo que estaba adentro sigue estando adentro y eso es gracias a los trabajadores”, aseguró.
Kothbauer explicó que el mantenimiento del predio fue realizado por los propios trabajadores durante todo este tiempo, incluso frente a hechos de inseguridad y robos ocurridos en el lugar.
“No son cinco años en los que estuvimos en nuestras casas. Son cinco años viniendo a cuidar la planta, haciendo turnos, fines de semana, días de semana. Es trabajo que hemos hecho nosotros”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que el esfuerzo realizado debería ser tenido en cuenta en cualquier instancia de negociación o resolución del conflicto.
“Si hoy la quiebra tiene algún bien para solventar deudas o responder a los acreedores, es gracias a los trabajadores que mantuvimos la planta en condiciones. Por eso creemos que los primeros que debemos cobrar somos nosotros”, remarcó.
Cinco años sin respuestas
Los trabajadores recordaron que cuando la planta cerró había más de 300 empleados, aunque con el paso del tiempo varios debieron abandonar la provincia en busca de nuevas oportunidades laborales.
Según Kothbauer, muchos trabajadores no dejaron la lucha, pero se vieron obligados a emigrar debido a la falta de empleo.
“Hay compañeros que se tuvieron que ir a vivir a otras provincias porque acá ya se les hacía imposible sostenerse”, explicó.
A pesar de los años transcurridos, los delegados indicaron que continúan manteniendo contactos con distintas autoridades judiciales, síndicos y representantes vinculados al proceso empresarial, aunque hasta el momento no se registraron avances concretos.
“Los diálogos existen, hemos hablado con dueños, síndicos, jueces y con todos los que pueden tener alguna injerencia en lo que pueda pasar acá. Pero no hay respuestas concretas”, afirmaron.
El reclamo sigue
Finalmente, los trabajadores manifestaron que su principal objetivo es lograr una resolución definitiva que permita cerrar el conflicto.
“Nos encantaría que la planta vuelva a funcionar porque son puestos de trabajo para nuestros compañeros y para la comunidad. Pero si eso no es posible, al menos necesitamos que se paguen las indemnizaciones y que la gente pueda dar vuelta la página”, concluyó González.
A cinco años del cierre de Digital Fueguina, el conflicto continúa abierto y las familias afectadas siguen reclamando una respuesta que, hasta ahora, no llegó.
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