La situación de la industria electrónica vuelve a generar preocupación en Río Grande. Javier Escobar, dirigente de ASIMRA, confirmó en declaraciones a Minuto Fueguino que algunas fábricas comenzaron a convocar trabajadores para ofrecerles retiros voluntarios y advirtió que el escenario podría extenderse a otras plantas durante los próximos meses.
Uno de los casos mencionados es el de Electrofueguina, aunque Escobar buscó diferenciar la situación actual de versiones que hablaban de despidos masivos. Según explicó, no existen 180 cesantías en esa empresa y una reducción de semejante magnitud significaría prácticamente el cierre de la planta.
“Decir 180 despidos en Electrofueguina, que tiene un volumen de trabajadores de casi 200 personas, es cerrar la fábrica. Eso no va a ocurrir”, afirmó. Sin embargo, reconoció que el proceso de retiros voluntarios comenzó y anticipó que podría haber novedades similares en otras compañías.
“Hay varias fábricas que ya empezaron”
Escobar relacionó la situación con los cambios aprobados a nivel nacional para los procesos productivos de los equipos de aire acondicionado fabricados bajo el régimen fueguino.“Hay varias fábricas, tanto acá en Río Grande como en Ushuaia, que ya han empezado con la implementación de llamar a un retiro voluntario”, sostuvo.
El dirigente explicó que el nuevo esquema permitiría que determinados componentes lleguen a Tierra del Fuego con un mayor nivel de ensamblaje. Esto reduciría las tareas que actualmente se realizan dentro de las plantas y, en consecuencia, la cantidad de trabajadores necesarios en determinadas líneas.
De acuerdo con su análisis, el mayor impacto podría comenzar a observarse hacia fin de año y durante 2027, especialmente en aquellas fábricas que concentran buena parte de su producción en equipos de aire acondicionado.
Escobar mencionó entre las compañías alcanzadas por este tipo de producción a BGH, Newsan, Radio Victoria y Electrofueguina, entre otras, aunque aclaró que el efecto dependerá de los productos y las líneas que tenga cada establecimiento.
“Un retiro voluntario no es un despido”
Frente a las versiones que circularon sobre una importante cantidad de desvinculaciones, Escobar remarcó que debe distinguirse entre un despido y la propuesta de retiro voluntario que algunas empresas están realizando.“Un retiro voluntario es si la persona está convocada, va y quiere retirarse y la empresa está dispuesta. Es un arreglo donde la persona está dispuesta a irse, no es un despido”, explicó.
No obstante, planteó que entre los trabajadores existe incertidumbre respecto de lo que pueda suceder en los próximos meses. Según indicó, incluso existen empleados que analizan aceptar acuerdos y abandonar Tierra del Fuego ante el temor de que la situación laboral se complique más adelante.
Advierten por menos trabajo en las líneas de aire acondicionado
Para Escobar, el problema de fondo no pasa solamente por las decisiones que adopte cada empresa, sino por la modificación del proceso productivo. Aseguró que componentes que antes requerían tareas de inserción y ensamblaje en Tierra del Fuego podrán llegar con una mayor parte del proceso ya realizada.El dirigente comparó el escenario con lo ocurrido anteriormente en la producción de teléfonos celulares y sostuvo que aquellos cambios también tuvieron consecuencias sobre la cantidad de mano de obra directa necesaria.
“Acá lo que se pierde es un puesto de trabajo”, manifestó, al advertir que una menor cantidad de etapas productivas dentro de las fábricas puede terminar reduciendo las dotaciones.
Escobar reclamó además una convocatoria conjunta de sectores sindicales y políticos para discutir el futuro de la industria fueguina. Consideró que todavía existe margen para organizar una defensa de los puestos laborales, pero advirtió que las consecuencias de las modificaciones productivas podrían hacerse más visibles durante el próximo año.
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