El secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), Roberto López, describió un panorama complejo para la industria textil en Tierra del Fuego y advirtió que en los últimos años el sector sufrió una fuerte caída de la actividad, con cierres de fábricas y la pérdida de cientos de puestos de trabajo.
El dirigente gremial explicó que el sindicato llegó a tener siete fábricas textiles vinculadas al sector, pero actualmente solo dos continúan funcionando en la provincia.
Las declaraciones fueron realizadas en comunicación con Radio Fueguina, donde López señaló que desde el año 2023 hasta la actualidad cerraron cinco fábricas, quedando únicamente Australtex en Río Grande e Hilandería Fueguina en Ushuaia como las únicas plantas en actividad.
En ese contexto, indicó que en la ciudad de Río Grande actualmente solo continúa produciendo Australtex, que mantiene alrededor de 130 trabajadores, mientras que otras empresas fueron cerrando sus puertas o reduciendo su personal hasta finalizar sus operaciones.
El dirigente explicó que uno de los principales problemas que enfrenta el sector es la dificultad para competir con los productos importados, lo que provoca una fuerte caída en las ventas de las empresas radicadas en la provincia.
“Hoy las empresas te dicen que no pueden competir con la importación porque no están vendiendo nada, entonces lo primero que hacen es bajar las persianas porque no pueden mantener la dotación de trabajadores”, sostuvo.
López señaló además que la crisis del sector no solo afecta a Tierra del Fuego, sino que se replica en todo el país. Según indicó, el gremio textil pasó de contar con 35 mil afiliados a nivel nacional a cerca de 20 mil, lo que refleja una fuerte pérdida de puestos de trabajo en la industria.
En el caso puntual de Río Grande, el secretario general de la AOT aseguró que alrededor de 550 trabajadores textiles quedaron sin empleo tras el cierre de fábricas en los últimos años.
El dirigente agregó que muchos de los trabajadores que perdieron su empleo debieron buscar alternativas laborales en otros rubros, mientras que otros optaron por regresar a sus provincias de origen ante la falta de oportunidades.
“Hay compañeros que consiguieron algún trabajo, otros están haciendo Uber y muchos se volvieron a sus provincias. Es muy triste lo que está pasando”, expresó.
Asimismo, sostuvo que la situación actual es incluso más grave que la registrada durante la crisis económica de 2001, debido a la rapidez con la que se están produciendo los cierres de empresas.
Finalmente, López indicó que desde el gremio continuarán acompañando a las empresas que aún buscan sostener la producción en la provincia y trabajando para intentar preservar los puestos laborales que todavía se mantienen activos.
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