Luego de las elecciones internas de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Río Grande, el candidato Pablo Ibáñez analizó el resultado de la contienda sindical que terminó consagrando nuevamente a Oscar Martínez al frente del gremio. La elección se definió por una diferencia mínima de votos y dejó en evidencia un escenario de fuerte competencia entre las listas.
El dirigente destacó el desempeño de su lista, la celeste y banco, y remarcó que el resultado reflejó el crecimiento de una alternativa dentro del sindicato. La diferencia final fue de 61 votos, lo que representó cerca del 2% del padrón, en una de las elecciones más ajustadas de los últimos años dentro del gremio metalúrgico.
En declaraciones a FM La Isla, Ibáñez señaló que se trató de una elección muy pareja y valoró el acompañamiento de los trabajadores que respaldaron su propuesta. “Fue una elección cerrada, pero muy buena para nosotros, para este espacio que se conformó con compañeros y compañeras de distintas fábricas y que se fue integrando con compañeros de base”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el respaldo obtenido se construyó a partir del trabajo militante en las plantas industriales. “Nos enorgullece la convicción y la militancia con la que los compañeros fueron a votar y cómo llevaron nuestras propuestas a cada establecimiento, a las líneas de producción y a las calles”, afirmó.
Ibáñez también analizó el contexto en el que se desarrolló la elección y consideró que el escenario económico influyó en el ánimo de muchos trabajadores. “El contexto de crisis genera mucho miedo en los compañeros, y ese miedo muchas veces atraviesa el voto”, sostuvo.
Asimismo, el dirigente señaló que la contienda electoral no se dio únicamente entre dos listas, sino que estuvo marcada por el peso de una conducción histórica dentro del gremio. En ese sentido, reconoció que Martínez es “una figura que viene hace más de tres décadas y que es un referente para el movimiento obrero”, aunque también planteó la necesidad de avanzar hacia una renovación dentro de la organización sindical.
A pesar del resultado adverso, Ibáñez aseguró que su espacio continuará trabajando dentro del gremio y descartó la posibilidad de generar divisiones internas. “Acá el que pierde acompaña. Esa es la diferencia con los partidos políticos. Nosotros no queremos fracturar el gremio”, remarcó.
En esa línea, insistió en la importancia de fortalecer la unidad de los trabajadores metalúrgicos, aunque aclaró que esa unidad debe construirse sobre bases reales. “Tenemos que trabajar por la verdadera unidad, pero una unidad sin caretas y sin doble discurso”, afirmó.
Ibáñez también destacó que la campaña de su lista se llevó adelante con recursos propios y sin recurrir a prácticas que, según indicó, deterioran la confianza en la política sindical. “No utilizamos trolls, no reclamamos favores ni hicimos clientelismo. Lo hicimos con los aportes de cada uno de los miembros de la lista y con propuestas concretas”, sostuvo.
Finalmente, agradeció el acompañamiento de los afiliados que respaldaron su candidatura y afirmó que el resultado demuestra que existe un sector importante del gremio que busca impulsar cambios. “A los compañeros que pusieron ese voto les decimos que tienen que estar orgullosos. Fue un voto genuino y militado con propuestas concretas”, concluyó.
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