Un grupo de trabajadores bajo la modalidad PPD se manifestó este jueves por la tarde en las afueras de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Río Grande, en una convocatoria autogestionada que buscó visibilizar la crítica situación laboral que atraviesan. Según expresaron, se trata de 228 operarios de la empresa Yatek que permanecen sin trabajo desde diciembre y sin percibir ingresos, pese a figurar formalmente como empleados.
Durante la concentración, uno de los voceros explicó que la iniciativa surgió de los propios trabajadores ante la falta de respuestas. “Nos autoconvocamos para ver qué podemos plantearle al gremio, a la empresa y al Estado sobre la situación que estamos viviendo”, sostuvo, remarcando que muchos de sus compañeros atraviesan serias dificultades económicas.
El reclamo central apunta a la regularización laboral y la reincorporación efectiva a sus puestos de trabajo. “No venimos a pedir migajas ni un bolsón de comida. Queremos nuestro puesto de trabajo”, afirmó el trabajador, quien además denunció que el colectivo de PPD permanece “invisibilizado” dentro del sistema productivo fueguino.
Críticas al gremio y falta de respuestas
Uno de los puntos más duros del planteo estuvo dirigido hacia la conducción sindical. Según relataron, inicialmente se les había autorizado el uso de un espacio dentro del gremio para reunirse, pero luego el permiso fue revocado sin explicaciones. “No nos dan la cara”, cuestionó el vocero, señalando además que existe malestar por la falta de acompañamiento en su situación.
En ese sentido, indicaron que la convocatoria no contó con la participación de delegados ni referentes sindicales, ya que la intención fue que la sociedad pudiera ver directamente a los trabajadores afectados. “No venimos con banderas ni a romper nada. Somos trabajadores que queremos una solución”, subrayaron.
“Estamos presos del sistema”
Los trabajadores denunciaron además que la figura del PPD los deja en una situación de extrema vulnerabilidad: continúan registrados como empleados, pero sin percibir salarios ni poder acceder a beneficios sociales. “Estamos presos del sistema. No podemos cobrar sueldo, ni salario familiar, ni fondo de desempleo”, explicaron.
A esta problemática se suma la incertidumbre sobre su futuro laboral. Muchos de ellos cuentan con más de una década de antigüedad en la industria electrónica, pero nunca lograron ser efectivizados. “Las garantías tendrían que haberse dado en su momento para que hoy no estemos en la calle”, remarcaron.
Estrategias de subsistencia
Ante la falta de ingresos, los trabajadores relataron que deben recurrir a changas y actividades informales para subsistir. “Hay compañeros vendiendo comida, haciendo viajes, cuidando chicos, lo que sea que salga”, detallaron, reflejando el impacto social de la crisis en el sector.
Si bien actualmente mantienen la cobertura de obra social, advirtieron que desconocen hasta cuándo se sostendrá ese beneficio, lo que incrementa la incertidumbre en torno a su situación.
Primeras medidas y próximos pasos
Como resultado de la reunión, los trabajadores resolvieron avanzar con la presentación de una nota formal dirigida al gremio, en la que expondrán su situación y exigirán respuestas concretas. “Este es el puntapié inicial. Si nosotros no nos movemos, nadie va a hacer nada por nosotros”, afirmaron.
Finalmente, insistieron en la necesidad de que el Estado, las empresas y el gremio asuman responsabilidades frente a un problema que, aseguran, lleva años sin resolverse. Mientras tanto, la incertidumbre y la falta de ingresos continúan afectando a cientos de familias en Río Grande.
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