¿Por qué estos billetes falsos logran burlar los controles?
Los especialistas explican que la clave está en la precisión milimétrica con la que fueron diseñados. A diferencia de las falsificaciones comunes, estas nuevas copias no se centran únicamente en replicar el diseño visual. Reproducen densidades, tonos, puntos lumínicos y patrones que están calibrados para interactuar con sensores electrónicos, especialmente los que utilizan comercios y entidades financieras.
¿Qué controles tradicionales siguen funcionando ante billetes falsos?
A pesar del avance de la falsificación, los especialistas coinciden en que todavía hay margen para frenar la circulación de estos nuevos billetes falsos. El ojo humano —bien entrenado— continúa detectando detalles que escapan a las máquinas, sobre todo en relieves, texturas, marcas de agua y microimpresiones.
Las recomendaciones apuntan a retomar técnicas clásicas:
- Revisión táctil y visual: sentir el relieve, observar la transparencia y evaluar la calidad del papel.
- Comparación con un billete legítimo: al tener los dos en mano, las diferencias mínimas se vuelven evidentes.
- Uso combinado de métodos: no depender de un único detector; sumar luz ultravioleta, lupa y verificación manual reduce el margen de error.
- Mayor rigurosidad en transacciones de alto valor: en compras particulares o ferias, donde el efectivo se mueve rápido, los controles deben ser más estrictos.
¿Cómo actuar si recibís billetes sospechosos?
Las autoridades insisten en que, ante la mínima duda, el billete no debe volver a circular. Continuar su uso implica un delito, incluso si la persona no sabía que era falso al recibirlo. El protocolo oficial indica que hay que contactar a la policía, al banco correspondiente o directamente al Banco Central para realizar la denuncia.

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