La Base Antártica Conjunta Petrel se prepara para una nueva etapa de crecimiento con la incorporación de espacios habitacionales y estructuras destinadas a fortalecer las operaciones argentinas en el continente blanco. El proyecto contempla la construcción y puesta en funcionamiento de seis módulos, además de laboratorios, talleres y otras instalaciones necesarias para sostener las actividades durante todo el año.
Como parte de este proceso, el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas formalizaron un acuerdo con la empresa TANDANOR para completar el acondicionamiento de los dos primeros módulos habitacionales. La iniciativa busca mejorar las condiciones de alojamiento del personal militar y científico que desarrolla tareas en una de las zonas más exigentes del territorio antártico.
Los trabajos previstos incluyen la instalación de equipamiento interior y la incorporación de servicios esenciales para garantizar la habitabilidad de las estructuras. Los espacios contarán con habitaciones, sanitarios, cocina, comedor, calefacción, ventilación, suministro de agua, energía y sistemas de tratamiento de efluentes.
El convenio también establece que TANDANOR tendrá a su cargo la adquisición, provisión y transporte de materiales, además del seguimiento técnico de las instalaciones. De esta manera, se busca asegurar que los distintos componentes del complejo funcionen de manera integrada y respondan a las necesidades operativas de la base.
La planificación establece que durante 2026 y 2027 se incorporarán diez refugios, un obrador y sectores especialmente destinados a la investigación científica. Estas construcciones permitirán incrementar las posibilidades de alojamiento y disponer de espacios de apoyo para las campañas, además de ofrecer alternativas de resguardo frente a situaciones de emergencia.
La siguiente fase, programada para el período 2028-2029, prevé avanzar con los módulos habitacionales 3, 4, 5 y 6. También se proyecta sumar laboratorios, talleres y dependencias logísticas que permitirán ampliar las capacidades operativas y científicas de Petrel.
La ampliación forma parte de una planificación nacional que busca consolidar la infraestructura argentina en la Antártida. En ese esquema también se encuentran el desarrollo del Polo Logístico Antártico y la Base Naval Integrada de Ushuaia, iniciativas vinculadas con el abastecimiento y el sostenimiento de las operaciones en el extremo sur.
Con estas obras, la Base Petrel apunta a disponer de instalaciones capaces de acompañar una actividad permanente, reducir las limitaciones de alojamiento y brindar mejores condiciones de trabajo a quienes cumplen funciones en el continente blanco. El horizonte establecido para 2029 marca una transformación progresiva de su infraestructura, con mayor capacidad para recibir personal y desarrollar tareas científicas y logísticas.
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