Gabriel Zerpa tiene 91 años y en conversación con Aire Libre comentó como fue la experiencia de terminar la escuela primaria en la Escuela Wikan de Río Grande y deja un mensaje lleno de aprendizaje.
Gabriela recuerda que “iba a la escuela 21 cuando trabajaba realizando la limpieza del lugar” y recuerda que sus “maestros le hacían tareas, empezó y dejo y “así estuve varios años o no iba por que me enfermaba” con orgullo cuenta que “le dije a mi hija que me sentía sola porque no iba a la escuela y ella me dijo ‘vamos, te llevo y empecé”.
Gabriela cuenta con orgullo “me gusta leer y escribir”, y dice que el mensaje que envía a través de su experiencia que “el que quiere estudia, se puede hacer todo” además cuenta que a pesar de las dificultades se puede y expresa “yo no me podía parar pero escribía y hasta en la cama me ponía una cajita y escribía porque me gusta escribir, me compraban libros y leía releía, escribía”.
Sobre los docentes y sus compañeros en su experiencia cuenta que “son una familia más muy buena gente me tocó” y reconoce que “si hago mal, me van a decir está mal, obvio que van a reclamar, tenemos que aprender a hacer las cosas bien. El alumno está a disposición del maestro” dice como una lección recién aprendida, pero que lleva eternidades en los oídos de todos los que pasamos por la escuela.
Para finalizar Gabriela con 91 años y egresada de la educación primaria dice “no hay edad para estudiar, con bastón y todo se puede ir a la escuela, adelante” expresó.
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