La implementación de la nueva Ley de Inocencia Fiscal introdujo cambios en las reglas para el ingreso de dinero al sistema financiero argentino. En ese marco, el Banco Central (BCRA), la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmaron que los bancos no podrán exigir documentación sobre el origen de los fondos cuando los depósitos no superen determinado monto.
El objetivo oficial es incentivar que los dólares que hoy están fuera del sistema —conocidos popularmente como “dólares del colchón”— ingresen al circuito bancario, con la expectativa de aumentar la actividad económica y el movimiento financiero.
El nuevo límite se fijó en 40 salarios mínimos, vitales y móviles (SMVM). Con el salario mínimo actual de $346.800, el tope asciende a $13.872.000, equivalente a unos 9.769 dólares al tipo de cambio vendedor del Banco Nación. Por debajo de ese umbral, las entidades financieras deberán aceptar los depósitos sin requerir comprobantes adicionales.
Desde los organismos oficiales también aclararon que los depósitos en efectivo no están prohibidos, independientemente del monto, siempre que se cumplan las normas básicas de identificación del cliente.
La Ley de Inocencia Fiscal plantea además un cambio de enfoque en la relación entre el Estado y los contribuyentes, ya que ARCA deberá presumir el cumplimiento fiscal salvo que exista prueba en contrario. Entre las medidas complementarias se incluye la implementación de una Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias, orientada a reducir trámites y simplificar procesos.
El anuncio se conoció pocos días después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, recomendara públicamente ingresar los dólares al sistema para aprovechar los beneficios y evitar eventuales inconvenientes futuros.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca generar mayor confianza en las reglas financieras, facilitar la bancarización y promover que el ahorro informal pase a formar parte del sistema económico formal.
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