En medio de la preocupación por el impacto de las pantallas en la infancia, el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires presentó el programa “Compromiso familiar por estudiantes sin celular”, una propuesta orientada a que las familias posterguen la entrega del primer smartphone hasta el inicio de la escuela secundaria. La iniciativa apunta a generar conciencia y acuerdos voluntarios, más que a imponer una prohibición total.
La medida se suma a la regulación que ya limita el uso de dispositivos personales en horario escolar en los niveles inicial, primario y secundario, pero esta vez pone el eje fuera del aula. El objetivo es que niños y niñas atraviesen la etapa primaria con menos exposición digital, priorizando experiencias presenciales, juego, descanso y vínculos cara a cara.
Uno de los argumentos centrales del programa está vinculado al desarrollo infantil. Desde el área educativa señalan que, en esas edades, todavía se están consolidando capacidades como la autorregulación, la tolerancia a la frustración y la atención, por lo que el uso temprano del celular puede interferir en esos procesos. También advierten que el acceso prematuro a smartphones puede aumentar la irritabilidad y desplazar actividades clave para el crecimiento social y emocional.
Además, remarcan que el ingreso temprano al mundo digital puede exponer a los chicos a situaciones para las que aún no cuentan con herramientas suficientes, como ciberacoso, contacto con desconocidos, contenidos inadecuados o presión social en redes. En ese sentido, el programa también propone que las familias acuerden una edad mínima para el uso de plataformas sociales.
La iniciativa se apoya en datos de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa de la Ciudad, que muestran señales de malestar vinculadas al uso de pantallas: una parte significativa del alumnado reporta ansiedad o angustia por el tiempo que pasa conectado, y muchos estudiantes reconocen dificultades para reducir ese uso aun cuando quieren hacerlo.
El compromiso planteado por la Ciudad no es obligatorio. Las familias que quieran adherir podrán hacerlo de manera presencial, mediante formularios en las escuelas, o de forma virtual, a través de la plataforma Escuela en Familia. Las instituciones que avancen con esta propuesta recibirán acompañamiento de equipos especializados, con talleres y herramientas para trabajar límites y hábitos de crianza digital de forma gradual.
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