El Gobierno de Tierra del Fuego puso en marcha una nueva etapa de trabajo para enfrentar la problemática de los perros asilvestrados, una situación que sigue generando preocupación por sus efectos sobre el ambiente y la producción local. El tema fue eje de la primera reunión del año del Comité de Seguimiento de la Ley Provincial N° 1146, encabezada por el Ministerio de Producción y Ambiente.
Durante el encuentro, los distintos organismos participantes analizaron el escenario actual y coincidieron en la necesidad de agilizar medidas concretas. Para eso, se resolvió avanzar con mesas de trabajo específicas dentro de la Comisión, integradas por equipos técnicos reducidos, que tendrán la tarea de abordar temas puntuales, fijar prioridades y acelerar respuestas frente a esta problemática en distintos puntos del territorio fueguino.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, remarcó que la legislación vigente ya reconoce al perro asilvestrado como especie exótica invasora, lo que permite contar con herramientas normativas para intervenir. En ese marco, insistió en la importancia de diferenciar a estos animales de los perros domésticos, ya que se trata de ejemplares que perdieron el vínculo con las personas y que hoy provocan consecuencias tanto en el plano ambiental como en el productivo.
Entre las acciones en marcha, desde la Secretaría de Ambiente detallaron la incorporación de nuevas cámaras trampa para reforzar el monitoreo en áreas agrestes. Con esta compra, la provincia contará con un total de 16 dispositivos destinados a detectar movimientos y presencia de estos animales. A eso se suma la instalación de cartelería informativa en sectores rurales, con el fin de advertir sobre la existencia de perros asilvestrados y los riesgos que representan.
Otro de los puntos planteados por Devita fue la necesidad de profundizar la articulación con los municipios. El funcionario señaló que el control de los perros sueltos en las ciudades y la promoción de la tenencia responsable son aspectos centrales para evitar que el problema siga creciendo. En esa línea, anticipó que convocará a las intendencias para trabajar en una agenda conjunta orientada a alcanzar el objetivo de “perro suelto cero” en los centros urbanos.
Desde el Ejecutivo provincial ratificaron que continuarán impulsando políticas coordinadas entre las áreas técnicas, los municipios y los sectores vinculados a la producción. La premisa, indicaron, es sostener un abordaje integral que permita reducir daños y avanzar con mayor eficacia ante una problemática compleja.
De la reunión participaron representantes de la Asociación Rural, el CADIC, el INTA, el Colegio de Veterinarios, el Ministerio de Salud, la Secretaría de Ambiente y la Secretaría de Producción y PyME, todos integrantes del Comité de Seguimiento de la Ley 1146.
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