La Justicia investiga a Maximiliano Perpetto por la brutal golpiza que sufrió David “Dientón” Álvarez dentro de la Unidad de Detención N.º 1 de Río Grande. La víctima permanece hospitalizada y debió ser sometida a una intervención quirúrgica en la que le extirparon el bazo. La jueza María Rosa Santana ordenó pericias sobre un teléfono celular y las cámaras de seguridad del establecimiento penitenciario.
La investigación por la violenta agresión que sufrió David “Dientón” Álvarez dentro de la cárcel de Río Grande comenzó a avanzar con la identificación de un presunto responsable. Se trata de Maximiliano Perpetto, otro interno que se encontraba alojado en el pabellón B de la Unidad de Detención N.º 1, donde ocurrió el episodio. El hombre fue formalmente notificado de sus derechos y garantías en calidad de imputado, mientras la Justicia intenta reconstruir cómo se produjo el ataque.
El hecho dejó a Álvarez con lesiones de extrema gravedad que motivaron su traslado al Hospital Regional Río Grande. Como consecuencia de la golpiza, debió ser intervenido quirúrgicamente y los médicos tuvieron que extirparle el bazo. Su estado de salud continúa siendo uno de los aspectos centrales de la causa, debido a que todavía se aguarda su recuperación para que pueda brindar su versión de lo sucedido.
Pericias sobre un celular y las cámaras de la cárcel
La causa se encuentra bajo la responsabilidad de la jueza María Rosa Santana, titular del Juzgado de Instrucción N.º 1 del Distrito Judicial Norte. La magistrada dispuso diferentes medidas probatorias después de que las autoridades penitenciarias comunicaran lo ocurrido y el fiscal mayor Martín Bramati solicitara la correspondiente investigación. El objetivo es establecer las circunstancias en las que Álvarez resultó gravemente herido y determinar las responsabilidades penales.Entre las diligencias ordenadas se encuentra el análisis de un teléfono celular, cuyo contenido podría aportar información de interés para los investigadores. También se dispuso el relevamiento de las cámaras de seguridad del establecimiento, una tarea encomendada al área de Delitos Complejos. A estas actuaciones se suma la revisión médica de la víctima, fundamental para establecer el alcance de las lesiones sufridas.
El presunto agresor también estaba alojado en el pabellón B
La información judicial confirmó que tanto David Álvarez como Maximiliano Perpetto se encontraban alojados en el mismo sector del establecimiento penitenciario. Ambos internos están a disposición del Juzgado de Ejecución de Río Grande, aunque la investigación por esta nueva agresión tramita ante el Juzgado de Instrucción. Por el momento, Perpetto figura como imputado y su eventual responsabilidad deberá determinarse a partir de las pruebas reunidas.Otro de los puntos pendientes es la declaración de Álvarez, quien permanece internado en el hospital de la ciudad. Los investigadores deberán esperar a que su evolución médica permita recibirle testimonio sin comprometer su recuperación. Su relato podría resultar importante para conocer cómo comenzó la agresión y qué sucedió dentro del pabellón.
La familia ya había denunciado la brutal agresión
El episodio había generado preocupación por la gravedad de las heridas sufridas por el interno, cuya familia ya había presentado una denuncia por lo ocurrido dentro del penal. La pérdida del bazo refleja la magnitud de las consecuencias físicas del ataque. Ahora, la investigación judicial busca establecer cómo se desarrollaron los hechos y qué elementos permiten atribuir responsabilidades.La causa permanece abierta y no se descarta que se ordenen nuevas medidas en función de los resultados de las pericias. El análisis de las imágenes de seguridad y los restantes elementos incorporados al expediente serán determinantes para avanzar en la reconstrucción del episodio. Mientras tanto, David “Dientón” Álvarez continúa bajo atención médica en el Hospital Regional Río Grande.
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