Luego del alegato de la querella, fue el turno de la fiscal Mónica Macri, quien expuso su postura ante el tribunal y planteó una diferencia clave en la calificación del hecho, solicitando una condena menor a la pedida por la parte acusadora particular.
En su exposición, la fiscal comenzó por reconstruir la mecánica del crimen, señalando que el 18 de diciembre de 2022 la imputada y Alexis se encontraban en el domicilio de la víctima, donde se produjo una discusión que derivó en un ataque con armas blancas.
Según detalló, la víctima recibió múltiples heridas con cuchillos y un destornillador, las cuales afectaron el pulmón y provocaron un neumotórax que derivó en una insuficiencia respiratoria aguda, causa directa de la muerte.
La fiscal sostuvo que la materialidad del hecho y la autoría de Florencia Mancilla quedaron plenamente acreditadas durante el debate, destacando tanto la prueba pericial como los audios, registros y el propio reconocimiento de la imputada.
En ese sentido, afirmó de manera contundente: “no quedan dudas que la muerte de Alexis la provocó la imputada”, remarcando que la prueba producida es “solvente y concluyente” para ubicarla en la escena y como autora del hecho.
Sin embargo, al momento de la calificación legal, la fiscal marcó una diferencia sustancial con la querella. Sostuvo que no se logró acreditar con el grado de certeza necesario la existencia de alevosía, ni tampoco la agravante por el vínculo.
Explicó que, de acuerdo a la prueba científica, existió una lucha y forcejeo entre ambas partes, lo que descarta un estado de indefensión total de la víctima, requisito necesario para configurar la alevosía.
Asimismo, indicó que no pudo comprobarse una relación de pareja en los términos exigidos por la ley penal, señalando la existencia de versiones contradictorias sobre el vínculo entre la imputada y la víctima.
Por ello, la fiscalía concluyó que el hecho debe encuadrarse como homicidio simple, previsto en el artículo 79 del Código Penal, descartando las agravantes sostenidas por la querella.
Al momento de solicitar la pena, Macri consideró como atenuantes la ausencia de antecedentes penales, las condiciones personales de la imputada y su historia de vida atravesada por situaciones de vulnerabilidad, consumo problemático y falta de contención.
En base a todo ello, la fiscal pidió que Florencia Mancilla sea condenada a 12 años de prisión, accesorias legales y costas, y además solicitó que, en caso de una eventual condena, se ordene su detención inmediata y se garantice la continuidad de su tratamiento psiquiátrico.
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