En una de las declaraciones más impactantes del juicio por el homicidio de Alexis Baciocchi, su hermano José brindó un extenso testimonio en el que reconstruyó la relación de la víctima con Florencia Mancilla, los antecedentes de conflicto y los días previos al crimen. Su relato, atravesado por la emoción, dejó al descubierto un entramado de violencia, amenazas y tensión que, según sostuvo, ya venía escalando antes del hecho.
Desde el inicio, buscó definir quién era Alexis. Lo recordó como una persona presente y solidaria, alguien que “nos cuidaba en todo” y que siempre estaba dispuesto a ayudar, destacando que se trataba de alguien que “si necesitabas algo, siempre te lo daba”.
Una relación que empezó bien y se fue deteriorando
José explicó que tuvo escaso trato con Mancilla, pero sí observó cómo era el vínculo a través de su hermano. En ese sentido, describió una relación en la que Alexis estaba profundamente involucrado y respondía constantemente a sus pedidos.Contó que “cada vez que ella lo llamaba, él la acudía”, reflejando el grado de compromiso que tenía, y aseguró que en ese momento lo veía “contento con ella”.
Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar. Tras un viaje a Buenos Aires, advirtió que Alexis volvió distinto, más incómodo, señalando que regresó “un poco descontento” luego de notar actitudes que no le cerraban.
“Había cosas que no eran la vida que él quería”
A medida que avanzó su declaración, el testigo profundizó sobre ese quiebre en la relación. Explicó que su hermano empezó a detectar comportamientos que no coincidían con el proyecto de vida que buscaba construir.En ese sentido, sostuvo que Alexis quería “tener una familia, establecerse”, pero que terminó comprendiendo que “no era la vida que él quería” junto a Mancilla.
También mencionó que comenzaron a aparecer “muchas mentiras” y situaciones que generaban desconfianza, lo que terminó deteriorando el vínculo.
Episodios de violencia previos
El relato incluyó antecedentes concretos de violencia. José recordó una agresión ocurrida en 2019, tras la cual su hermano llegó golpeado, señalando que “al otro día llegó con marcas”, lo que evidenciaba un nivel de conflictividad que ya se había instalado en la relación.Además, describió un episodio en la vivienda de Alexis donde se produjeron destrozos. Indicó que encontró “la casa toda rota” y un televisor destruido, en un contexto que derivó en exposiciones policiales.
Las amenazas antes del crimen
Uno de los momentos más relevantes del testimonio fue cuando se refirió a las comunicaciones que recibió por parte de Mancilla días antes del homicidio, en donde le mostraba capturas de pantalla que había mantenido ella con Alexis.Relató que, en un primer momento, ella lo contactó denunciando supuestos hostigamientos de Alexis. Sin embargo, esa situación cambió rápidamente y derivó en mensajes intimidantes.
José explicó que comenzó a alarmarse cuando la mujer le manifestó que “sabía dónde vivía” y hacía referencia a su familia, lo que generó un fuerte temor.
En ese contexto, sostuvo que decidió advertirle a su hermano sobre lo que estaba ocurriendo.
“No le des bolilla, solo necesita plata”
Según relató, Alexis intentó minimizar la situación. José recordó que su hermano le respondió que no le diera importancia, asegurando que la situación respondía a otros intereses.En ese sentido, citó que le dijo que “no le des bolilla, solo necesita plata”, una frase que, según el testigo, reflejaba que la víctima no dimensionaba el nivel de riesgo.
Los últimos días: tristeza y preocupación
Al referirse al estado emocional de Alexis en los días previos al crimen, José fue contundente. Señaló que lo vio “deprimido, muy triste”, marcando un cambio evidente en su ánimo.Ese deterioro emocional, según explicó, también había sido advertido por otros familiares.
“Prefirió matarlo antes que ir a la justicia”
En el tramo final de su declaración, José cuestionó con dureza el accionar de Mancilla. Sostuvo que ella había manifestado que iba a recurrir a la justicia, pero que finalmente no lo hizo.En ese sentido, expresó que “las herramientas están para hacerlo” y remarcó que “no es necesario ir a matar a una persona por la espalda”, en clara alusión al crimen.
El impacto del crimen y un cierre desgarrador
El momento más conmovedor llegó cuando describió lo ocurrido después del asesinato. José relató que le tocó enfrentarse a la escena y expresó que “había sangre por todos lados”, reflejando la violencia extrema del hecho.Finalmente, dejó un mensaje dirigido al tribunal y a la sociedad, subrayando la gravedad de lo ocurrido.
Afirmó que “nadie se merece lo que le hicieron” y que se trató de un hecho que debe ser entendido en toda su dimensión, concluyendo que “un crimen es un crimen” y que lo sucedido fue “atroz”.
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