Más de cuatro décadas después del conflicto del Atlántico Sur, el militar británico retirado Geoffrey Cardozo regresó a la Argentina para continuar con una tarea que, según él mismo sostiene, aún no concluyó: la identificación de los soldados argentinos caídos en Malvinas y el acompañamiento a los veteranos y sus familias.
En ese marco, este lunes se produjo un encuentro cargado de emoción en la ciudad de Buenos Aires. Cardozo se reunió con Liliana Colino, enfermera y única mujer que estuvo en las Islas como parte de las fuerzas argentinas, y con Beatriz Páez, madre de un excombatiente. El abrazo entre los tres sintetizó décadas de dolor, memoria y respeto.
Durante la charla, Cardozo dejó una reflexión que atravesó el encuentro: “Después de una guerra nadie vuelve siendo la misma persona, y tampoco debería hacerlo”. La frase aludió tanto a las marcas que deja el conflicto como a la necesidad de transformar esa experiencia en conciencia y empatía.
El encuentro fue impulsado por Beatriz Reynoso y Silvia Cordano, autoras del libro Nuestras mujeres de Malvinas, una obra que reúne testimonios de mujeres que vivieron la guerra desde distintos lugares: madres, personal sanitario, familiares y quienes acompañaron a los soldados durante y después del conflicto. Cardozo prologó el libro y suele mencionarlo en sus presentaciones internacionales por visibilizar un aspecto históricamente relegado.
Durante la reunión, el militar británico destacó el rol de las mujeres en los procesos de posguerra y subrayó la importancia de hablar no solo del combate, sino también de las consecuencias que dejó. “La posguerra suele ser más dura que la guerra misma”, expresó en diálogo con los presentes.
Su misión en la Argentina
Cardozo permanecerá en el país hasta fines de mes. En estos días mantiene reuniones con el Equipo Argentino de Antropología Forense, con el objetivo de avanzar en la identificación de los cinco combatientes que aún restan reconocer en el cementerio de Darwin.Además, su agenda incluye encuentros con veteranos en distintas provincias. Entre otras actividades, acompañará iniciativas en Mendoza y Mar del Plata, donde visitará a excombatientes y organizaciones que trabajan en la contención y memoria.
En ese contexto, Cardozo fue contundente al referirse al trato recibido por muchos soldados tras el conflicto: “En la Argentina, sus propios combatientes no fueron bien tratados como correspondía. A quienes fueron a la guerra hay que escucharlos, contenerlos y honrarlos”.
Mientras continúa su trabajo humanitario, también se avanza en una nueva edición ampliada de Nuestras mujeres de Malvinas, que incorporará más testimonios y miradas, con el objetivo de seguir dando voz a historias que durante años permanecieron en silencio.
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