El buque británico RRS Sir David Attenborough, operado por el British Antarctic Survey, navegó por aguas del Atlántico Sur con destino a las Islas Malvinas, portando la bandera del gobierno británico del archipiélago.
La embarcación partió desde Punta Arenas (Chile) y en su recorrido realizó escala en Puerto Williams, en el extremo sur del país vecino, antes de continuar su travesía hacia el archipiélago ocupado por el Reino Unido.
De acuerdo con datos de la plataforma de seguimiento marítimo Marine Traffic, el buque aparece identificado en los sistemas internacionales como “Falkland Islands Overseas Territory”, denominación que Argentina considera ilegítima al sostener su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El tránsito del navío volvió a poner en foco la presencia británica en el Atlántico Sur, ya que la embarcación navega con la bandera del gobierno isleño establecido por el Reino Unido.
Hasta el momento, la Cancillería argentina no emitió declaraciones oficiales sobre el paso del buque ni se informó de gestiones diplomáticas vinculadas al hecho.
En situaciones anteriores, el Gobierno argentino explicó que este tipo de tránsito puede realizarse bajo la figura de “paso inocente”, una norma del derecho marítimo internacional que permite la navegación continua de embarcaciones extranjeras por aguas territoriales sin que puedan ser interceptadas, siempre que el paso sea ininterrumpido.
Un buque científico polar
El RRS Sir David Attenborough es uno de los barcos científicos polares más modernos del mundo. Fue construido para apoyar investigaciones en el Ártico y la Antártida, además de brindar soporte logístico a campañas científicas.La embarcación tiene 129 metros de eslora, una autonomía cercana a 19.000 millas náuticas y capacidad para transportar hasta 90 tripulantes y científicos.
Su diseño le permite romper capas de hielo de hasta un metro de espesor y operar tecnología avanzada, incluyendo vehículos submarinos y aéreos no tripulados destinados a estudios oceanográficos y climáticos.
El buque forma parte de una inversión del gobierno británico en infraestructura polar, orientada a fortalecer su presencia científica y logística en regiones estratégicas como la Antártida y el Atlántico Sur.
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