Mientras avanza la expectativa por la llegada de los cazas F-16 y se estudia la posible incorporación de aviones reabastecedores, el Gobierno nacional evalúa dar de baja los Super Étendard Modernisé comprados a Francia durante la gestión de Mauricio Macri. Se trata de cinco aeronaves usadas adquiridas en 2017 por más de 13 millones de euros, que arribaron al país en 2019 pero nunca pudieron entrar en servicio.
Los aviones permanecen desde hace años en hangares de la Base Aeronaval Comandante Espora, ubicada en cercanías de Bahía Blanca. Aunque fueron incorporados con la intención de recuperar capacidades de combate para la Aviación Naval, distintas fallas técnicas, problemas de certificación y la falta de repuestos impidieron que pudieran volar.
Uno de los principales obstáculos está vinculado con los asientos eyectables y, en particular, con la certificación de sus cartuchos pirotécnicos. A esto se suman inconvenientes en fuselajes, motores y la imposibilidad de acceder a piezas esenciales, algunas de origen británico, afectadas por el embargo militar que Reino Unido mantiene sobre la Argentina desde la guerra de Malvinas.
Informes especializados y auditorías oficiales ya habían advertido sobre el bajo potencial operativo de estas aeronaves. Incluso la Sindicatura General de la Nación señaló en 2022 que se trataba de un sistema con perspectivas débiles, mientras que Francia ya había retirado esas unidades por considerarlas obsoletas.
Durante la gestión de Alberto Fernández se intentó gestionar ante Francia una solución para conseguir los componentes faltantes y recuperar la inversión realizada. Sin embargo, la respuesta del Ministerio de Defensa francés habría sido negativa: no existían condiciones reales para poner los aviones en estado operativo.
La situación se da en paralelo al proceso de modernización que impulsa el Gobierno con la compra de cazas F-16 a Dinamarca, por unos 300 millones de dólares. La intención oficial es adelantar la llegada de seis unidades, inicialmente previstas para diciembre, mientras continúan las capacitaciones de pilotos argentinos con instructores de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca.
Según estimaciones de la Fuerza Aérea Argentina, los pilotos nacionales recién estarían en condiciones de volar solos hacia mediados de 2027. Además, se analiza sumar dos aviones Boeing KC-135 Stratotanker para tareas de reabastecimiento en vuelo, mientras Tandil se prepara como punto central del nuevo sistema F-16 con la puesta en marcha del Centro de Instrucción y Capacitación en Mantenimiento de Aeronaves.
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