El dato que explica el fenómeno es contundente: las importaciones vía courier pasaron de USD 239 millones en 2024 a USD 894 millones en 2025. En términos interanuales, eso implicó un salto del 274% y un incremento absoluto de USD 655 millones en apenas doce meses, según estimaciones privadas basadas en cifras oficiales.
Este avance fue mucho más veloz que el del comercio exterior en general. En 2025, las importaciones totales treparon 24,7% y alcanzaron USD 75.791 millones, mientras que las exportaciones sumaron USD 87.077 millones (suba de 9,3%). El país cerró con superávit comercial de USD 11.286 millones, aunque fue 40% menor al de 2024, cuando había llegado a USD 18.928 millones, en gran parte por el fuerte empuje importador.
Desde Abeceb atribuyeron este comportamiento a una combinación de factores: recuperación de la actividad, mayor apertura comercial y un tipo de cambio real apreciado, que volvió más atractivo comprar productos afuera. En ese marco, señalaron que las cantidades importadas crecieron 30,5%, mientras que los precios promedio cayeron 4,5%, alentando aún más el ingreso de bienes.
Dentro del ranking de rubros con mayor expansión, el courier se ubicó entre los más dinámicos: fue el tercer segmento con mayor incremento en valores importados durante 2025, detrás de los vehículos y algunos ítems puntuales. La comparación ayuda a dimensionar: los vehículos sumaron USD 2.444 millones adicionales y representaron cerca del 17% del total importado; el courier todavía pesa menos, pero mostró una de las tasas de crecimiento más altas.
El impulso estuvo muy ligado al auge de las compras en plataformas digitales, con casos emblemáticos como Temu y Shein. Ese “efecto Temu” se reflejó en el volumen: durante 2025 se registraron más de 5.400 compras diarias al exterior mediante esta modalidad, con fuerte presencia de productos de consumo masivo.
Aunque el courier sigue siendo una porción acotada del total importado, su impacto se siente con fuerza en rubros específicos como indumentaria, calzado y electrónica, donde compite de manera directa con oferta local. En especial, la industria textil aparece entre las más presionadas, en un contexto en el que se observaron bajas de actividad según datos oficiales.
La expansión no fue un pico aislado: se sostuvo durante todo 2025. Incluso en diciembre cuando las importaciones totalizaron USD 5.596 millones y crecieron 3,5% interanual, el registro más bajo del año el nivel se mantuvo en terreno positivo, consolidando al courier como uno de los cambios más notorios del comercio exterior argentino en el último año.
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