El nuevo relevamiento del Banco Central de la República Argentina (BCRA) vuelve a encender las alarmas sobre el peso del endeudamiento en los bolsillos de la población. Según el informe, cada cliente del sistema financiero —sumando bancos y prestamistas no bancarios— arrastra en promedio una deuda de $5,6 millones, cifra que se disparó un 75% en apenas un año.
El diagnóstico oficial vincula este salto con dos factores centrales: el encarecimiento del crédito por la suba de tasas de interés y la expansión de las billeteras virtuales y fintech, que hoy comparten el protagonismo del negocio con los bancos tradicionales. El resultado es una carga financiera cada vez más difícil de sostener para muchos hogares.
Un mapa del crédito que va más allá de los bancos
El BCRA no sólo miró la foto de los bancos, sino también la del universo extra bancario: fintech, cadenas comerciales, cooperativas, financieras y grandes comercios que otorgan crédito directo.De ese cruce surge un dato clave:
- 6,2 millones de personas tienen deudas tanto en bancos como en entidades no bancarias.
- El saldo medio con el sistema bancario ronda los $4,4 millones por cliente.
- A eso se le suman cerca de $1,2 millones en créditos otorgados por prestamistas no bancarios.
Así, la deuda promedio de $5,6 millones por persona registrada en julio representa un salto del 75% frente a los $3,2 millones de doce meses atrás.
Mora en alza: donde más se complica pagar
El informe también detalla qué tan difícil se volvió cumplir con las cuotas. Si se observa el sistema en su conjunto —bancos más no bancarios—, la irregularidad del crédito (mora) se ubica en 8,6%. Pero cuando el foco se pone sólo en los prestamistas no bancarios, la situación empeora: la mora trepa al 15%.Dentro de ese universo, los números son aún más preocupantes en algunos rubros:
- Los préstamos personales de fintech y cadenas comerciales registran una mora del 20%.
- Los créditos para la compra de electrodomésticos llegan al 27% de impago.
- Las billeteras virtuales muestran un 18% de morosidad.
Tasas que superan por mucho a la inflación
La presión que sienten las familias no se explica sólo por el monto de las deudas, sino también por el costo de financiarlas.En julio, mientras la inflación anualizada rondaba el 23%, los préstamos personales ofrecidos por entidades no bancarias se colocaban con una tasa nominal anual del 129%. El financiamiento con tarjeta de crédito bancaria tenía un costo cercano al 92% TNA, es decir, alrededor de cuatro veces la inflación medida en ese período.
A esto se suman los créditos tomados a través de billeteras virtuales, que engrosan el total adeudado y complejizan el panorama para quienes recurren a estas herramientas para cubrir gastos cotidianos.
Del apretón monetario al intento de reactivar el crédito
El salto de tasas se produjo en el marco de un fuerte apretón monetario antes de las elecciones. Tras los comicios, el Banco Central decidió flexibilizar los requisitos de encajes que deben cumplir los bancos, con la intención de incentivar nuevamente la oferta de crédito.“El objetivo es movilizar más dinero y que los bancos vuelvan a dar crédito”, explicaron desde la autoridad monetaria al presentar la medida. Sin embargo, la realidad muestra que el punto de partida para los hogares es cada vez más pesado: más deuda, mayores tasas y salarios que no crecen al mismo ritmo.
Un récord que preocupa a los hogares
Con un endeudamiento promedio por cliente en niveles récord, el informe del BCRA deja en claro que la deuda con bancos y billeteras virtuales no deja de expandirse, mientras la mora suma presión al sistema.Para millones de personas, el crédito dejó de ser una herramienta puntual para proyectos específicos y se convirtió en un complemento habitual del ingreso mensual. En ese contexto, la sostenibilidad de estas obligaciones y su impacto en la estabilidad financiera de los hogares se perfila como uno de los grandes desafíos económicos a futuro.
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