Las cuotas de la medicina prepaga volverán a incrementarse a partir de diciembre de 2025. De acuerdo con los datos que las propias compañías cargan en el sistema digital obligatorio de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), los aumentos llegan hasta el 2,4% y, en algunos casos, se ubican por encima de la inflación de octubre, que fue del 2,3% según el Indec.
Al menos tres grandes jugadores del sector ya definieron sus nuevos aranceles. Galeno y Swiss Medical aplicarán ajustes del 2,3%, en línea con el último Índice de Precios al Consumidor. Accord Salud, en cambio, comunicó un incremento algo superior, del 2,4%. Las demás firmas del mercado tienen un plazo de cinco días hábiles desde la difusión del dato de inflación para actualizar sus valores en el sistema de la SSS.
Las empresas argumentan que estas subas buscan compensar el aumento constante de los costos del sistema de salud, que incluye honorarios profesionales, prestaciones, medicamentos e infraestructura. Aun con la desaceleración de los índices inflacionarios en los últimos meses, señalan que el financiamiento del esquema prestacional sigue bajo presión.
En noviembre, las cuotas de la medicina prepaga ya se habían ajustado: 1,5% en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y 1,8% en promedio a nivel nacional. En la comparación interanual, el incremento medio llega al 22,7% en todo el país y al 22,3% en el Gran Buenos Aires, cifras que muestran un ritmo menor al de períodos anteriores, cuando los ajustes prácticamente duplicaban esos porcentajes.
El nuevo aumento se da en un contexto de inflación que, si bien se moderó respecto de los peores meses, sigue por encima del 2% mensual. En octubre, el Indec informó una variación del 2,3%, por encima del 2,1% de septiembre y muy cerca del 2,2% que estimaba el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Con este registro, el IPC acumula una suba de 24,8% en los primeros diez meses del año y 31,3% en la medición interanual.
En paralelo, el Índice de precios internos al por mayor (IPIM) mostró en octubre un avance del 1,1%, el más bajo desde mayo, lo que sugiere cierta calma en la cadena de costos mayoristas. Sin embargo, los relevamientos privados advierten que el arranque de noviembre vino más “caliente” de lo previsto: EconViews y Eco Go midieron una inflación del 1,1% en la primera semana, mientras que el estudio de Orlando Ferreres la ubicó en 1,5%.
De cara al cierre del año, Eco Go proyecta para noviembre un IPC cercano al 2,5%, impulsado principalmente por el rubro alimentos, que subiría en torno al 2,9% en promedio. En ese escenario, el nuevo ajuste de las prepagas en diciembre se suma a la lista de aumentos que las familias deberán afrontar en un contexto todavía signado por la volatilidad cambiaria y la incertidumbre económica en la previa y la resaca de las elecciones legislativas.
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