La investigación por el asesinato de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15) dio un nuevo giro: Matías Agustín Ozorio (28), señalado como mano derecha del narco conocido como “Pequeño J”, quedó bajo pedido de captura nacional e internacional.
La solicitud de alerta roja de Interpol fue tramitada por el fiscal Gastón Duplaá, quien instruyó inicialmente la causa desde la Fiscalía N.º 2 de La Matanza. A Ozorio se le imputa la coautoría de “triple homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, por alevosía y ensañamiento, y por mediar violencia de género”.
Los investigadores sospechan que el prófugo podría intentar salir del país. Vecinos de su entorno declararon que no lo ven desde horas previas a los allanamientos, dato que refuerza la hipótesis de fuga.
Según registros oficiales, Ozorio argentino, con domicilio en el barrio Zavaleta, entre Parque Patricios y Barracasno presenta antecedentes penales. En los últimos años figuró en empleos de catering, envíos, limpieza y en un local de comidas rápidas.
Mientras tanto, la Justicia y la Policía siguen tras la pista del presunto jefe de la organización, “Pequeño J”. En los expedientes aparecen dos posibles identidades: Julio Valverde o Julio Montana. Se lo investiga como autor intelectual del secuestro, las torturas y las mutilaciones de las tres jóvenes, en un supuesto mensaje disciplinador hacia el resto del grupo.
La causa, además, cambió de manos. Tras las indagatorias de los detenidos Daniela Iara Ibarra, Celeste Magalí González Guerrero, Maximiliano Andrés Parra (de nacionalidad peruana) y Miguel Ángel Villanueva Silva, quienes se negaron a declarar, Duplaá remitió las actuaciones.
El expediente quedó este viernes en poder del fiscal Adrián Arribas, que analizará en detalle las pruebas reunidas mientras los equipos investigativos avanzan con nuevas líneas y medidas para dar con los prófugos y definir responsabilidades.
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