Un grave hecho de inseguridad ocurrido en la madrugada del sábado generó conmoción en la Margen Sur de Río Grande. Un joven de 23 años fue interceptado por tres hombres armados con cuchillos mientras realizaba actividad física en la vía pública y logró escapar corriendo para salvar su vida.
La víctima, identificada como Nazareno, se encontraba andando en bicicleta de manera recreativa alrededor de la 1:30 de la madrugada, en inmediaciones del espacio Joda, sobre calle El Alambrador. Según relató, se detuvo unos instantes para hidratarse cuando fue abordado por un joven al que conocía de vista. En cuestión de segundos, otros dos sujetos salieron de la oscuridad, uno de ellos ya empuñando un arma blanca.
De acuerdo al testimonio, el primer intento fue arrebatarle la mochila. Al resistirse, Nazareno advirtió que uno de los agresores tenía un cuchillo, por lo que descendió de la bicicleta e intentó retroceder para mantener distancia. En ese momento apareció un tercer individuo, también armado, y los tres comenzaron a correrlo. Uno de ellos incluso llegó a subirse a la bicicleta con intención de llevársela.
El joven explicó que, aun después de haber entregado sus pertenencias, uno de los atacantes le lanzó una puñalada que pasó a escasos centímetros de su cuerpo. “Ahí me di cuenta que no era solamente robarme, sino que me querían lastimar”, sostuvo.
Logró escapar corriendo y pedir ayuda, evitando así un desenlace que podría haber sido trágico. Tras el hecho, realizó la denuncia correspondiente. Si bien al momento del ataque no contaba con datos precisos, posteriormente pudo identificar a dos de los tres agresores con colaboración de vecinos y conocidos del barrio. Hasta el momento, no se informaron detenciones.
Nazareno señaló que nunca antes había vivido una situación similar y que el episodio le dejó secuelas emocionales. Días después, relató que volvió a salir a andar en bicicleta, pero que sintió pánico incluso al ver sombras en la calle, algo que jamás le había ocurrido.
Vecinos de la Margen Sur manifestaron su preocupación por la reiteración de hechos delictivos y la presencia de personas violentas en la zona. Según indicó la propia víctima, tras hacer pública la situación recibió múltiples mensajes de apoyo y también advertencias de otros vecinos que habrían sufrido robos similares.
El joven remarcó que su principal objetivo al dar a conocer lo ocurrido es alertar a la comunidad. “Está peligroso, no es joda”, advirtió, al tiempo que pidió extremar cuidados, incluso en actividades cotidianas como salir a entrenar.
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