Bertone: Creo que puedo ser reelecta

La gobernadora Rosana Bertone recibió a LPO en su despacho de la gobernación fueguina, a una semana de sorprenderse con un decreto presidencial que elimina posiciones preferenciales a la industria local.

"Si no lo revisan, veremos qué pasa en el Senado", amenaza, aunque aclara que no imagina un país sin presupuesto aprobado en el Congreso. Ratifica su cercanía con Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto, pero les pide aliarse a Cristina Kirchner en un frente electoral similar al que hará en Tierra del Fuego con Walter Vuoto, intendente de Ushuaia y referente de La Cámpora.

Admite que no dialoga con la ex presidente desde 2015 y le cuestiona no haber hablado más sobre los casos de corrupción. "Los valores morales son una deuda de todos los partidos populares", se indigna. 

-¿Por qué cree que en medio de otra negociación fiscal con el Gobierno se sorprende con un decreto que golpea a la producción industrial de la región?

-¡Es lo que yo me pregunto! ¿Por qué me tengo que sorprender con un decreto? Yo trabajé mucho para llegar al acuerdo por la adenda del pacto fiscal y por algo que sea beneficioso para los fueguinos, que es industrializar el gas. Y necesitamos que haya una nueva reglamentación de la ley 19.640 que nos permita llevar desarrollo a la zona norte de nuestra provincia, Río Grande, donde hemos perdido muchos puestos de trabajo por distintas medidas que se han ido tomando y por la caída del consumo de los electrodomésticos, que la gente no compra cuando hay crisis.

Entonces digo: voy a dar algo, pero también espero recibir algo, defendiendo el interés de los fueguinos, buscando el equilibrio. Y así fue que firmo la adenda, que tramitábamos la reglamentación para el gas y petróleo y el viernes pasado me encuentro con el decreto 864, que plantea 187 posiciones arancelarias a cero.

En el primer momento no pude dimensionar el impacto, porque son números, pero recordaba que cuando despachábamos desde Río Grande uno de los nomencladores para los televisores era 2090. Hablo con el ministro de Industria, con un despachante de aduana de mucha confianza para que me revisen esas posiciones arancelarias y me dicen: "Mirá: son un montón, no lo podemos hacer tan rápidamente".

Pero el domingo me cuentan que hay una afectación muy importante, más otras tres de celulares. Inmediatamente hablo con (el ministro de Producción Dante) Sica y le digo: "¿Por qué?" Nosotros tuvimos un trabajo conjunto entre el sindicato, la Cámara, yo llevo propuestas y firman semejante decreto con esta baja de aranceles. ¿Por qué no se me consultó o se me pide una opinión? Bueno, nunca hay respuesta.

 

-¿Sica no le respondió?

-Bueno, dice que hubo un error, que se va a corregir, pero que había que consultar a las Cámaras. Yo le dije: "No tengo tiempo para hacer consultas, nuestra industria está centrada en la credibilidad de los inversores y la mayoría son coreanos, chinos o argentinos que están aquí, que ya atraviesan un mal momento. Este decreto es como muy fuerte. Por eso le dije hagan las consultas que quieran pero en las que son importantísimas, no.

-¿Todas las posiciones eran importantes? Porque algunas eran sobre componentes que en otras partes del país no tendría sentido comprar ¿Cuál es la afectación real?

-La afectación real puede ser todo, porque si yo quiero fabricar algo que estoy proponiendo, porque el mismo Ministerio me dice que salga de hacer determinado producto y pase a hacer molinos eólicos, una parte puede ser importante para mí, aunque aún hoy no la produzca.

Hace falta análisis y una vocación industrial que no la han tenido los últimos gobiernos en Argentina. Y este es un país industrial por excelencia y por naturaleza. Así lo impuso Perón y fue quedando.

Hoy a los industriales les cuesta mucho, obviamente con este precio del dólar algunos podrán ser competitivos, pero hubo muchísima pérdida de trabajo en todo el país.

 

-Usted ya firmó la adenda ¿Qué hará si el decreto sigue en pie?

-Esperar que llegue al Senado para valorarlo con ellos. Yo creo que lo van a revisar, si es que piensan en Argentina en su conjunto, porque la Patagonia siempre ha recibido ataques: asignaciones familiares y ahora esto último. Pero por lo que me ha manifestado Sica y Rogelio Frigerio, más allá de todo este equilibrio que tuve que hacer estos días, pienso que se va a corregir.

-¿O sea que si no se corrige los senadores Ojeda y Catalán Magni no votarán el presupuesto?

-No claro, no lo pueden votar.

-¿Le conformó la adenda al pacto fiscal que firmó?

-Es la continuidad del pacto fiscal. Permite a algunas provincias mejorar el impuesto de sellos, si lo queremos hacer. No soy muy de la idea de aumentar impuestos o uno que saqué volverlo a poner. El sector privado también se ha visto afectado y yo no he aumentado los impuestos, porque es un compromiso que asumí en la última elección: fortalecer los sectores privados.

 

No estoy pensando que aunque hayamos firmado la adenda y se apruebe el presupuesto tengo que bajar o subir algún impuesto. Es una decisión de cada gobernador y de las lógicas de sus Legislaturas. Hay muchos que firman la adenda y luego no consiguen la aprobación legislativa.

 

-En el Foro Patagónico que se hizo en esta ciudad se habló de los artículos del presupuesto que afectan a la Patagonia. Estuvo su vicegobernador y muchos legisladores pidieron no votarlo ¿Qué cree que deben hacer los senadores y diputados?

 

-Yo he sido legisladora: tres veces diputada y senadora nacional. Y he sido legisladora con gobernadores de la oposición y siempre he creído en la institucionalidad y que uno tiene que votar los presupuestos.

 

Y lo sigo sosteniendo. El año pasado los concejales de Ushuaia no querían votarle al intendente el presupuesto, los cité a este despacho para decirles de la importancia de tener un presupuesto. Yo creo que si Argentina no tiene un presupuesto, se va a caer más gente del sistema y yo como peronista creo que tenemos que tratar de evitar eso. Tenemos que ver qué presupuesto queremos votar. Hay áreas afectadas como el Ministerio de Salud, que se convirtió en Secretaría. Es importante que los legisladores lo discutan.

 

-¿Cree que hay que votarlo en general y cambiarlo en particular?

-Exactamente. Creo que para eso son las Cámaras legislativas y las comisiones. Es un debate que se debe Argentina y se tiene que dar en las legislaturas. Yo envío el presupuesto y aspiro a que los legisladores me lo voten.

 

 

Para cualquier Gobierno es más fácil no tener presupuesto, porque prorrogo el del año anterior y reconduzco las partidas. O sea, le vamos a estar haciendo el gran favor a Macri: el favor político, de decir que el peronismo lo dejo sin presupuesto; y el económico, de decirle que distribuyan las partidas hacia donde le interesa, que es Córdoba, Ciudad, Buenos Aires y Mendoza. Entonces vamos a estar peor de lo que estamos.

 

El presupuesto hay que aprobarlo y en tal caso trabajar en modificaciones. Sino, Macri nos va acusar de frenarle la gestión y tendrá la excusa de darle fondos a quienes le interesa.

 

-¿Qué le pedirá a sus legisladores que cambien del presupuesto? ¿En qué se dañó más a la Patagonia?

-La Patagonia está dañada en esos artículos (baja de asignaciones y jubilaciones) pero hay un daño para todo el país y yo amo mi provincia y defiendo el interés de los fueguinos, pero uno debe mirar el conjunto del país, porque no nos vamos a realizar en un país que no se realiza. Entonces, creo que la pérdida de partidas para vacunas descartables, que ya no va a haber, es muy grave.

 

 

-En realidad, las tienen que comprar las provincias

-A algunas les va a costar mucho. Nosotros tenemos un laboratorio y una droguería provincial, que me va a ayudar a comprar más barato, pero hay provincias que no tienen esto y tampoco se crea de un día para el otro.

 

El sistema sanitario argentino siempre ha sido motivo de orgullo y no lo deberíamos perder. Trabajo debería recuperar status de Ministerio. Ese debate lo tiene que dar en el Congreso.

 

-Está sufriendo por el decreto 864, hace un año se sorprendió con la quita de aranceles a importación de computadoras. Se conoció que Macri visitó una fábrica de electrodomésticos ficticia. ¿Esperaba estas situaciones del presidente? ¿Lo defraudó?

 

-Me imaginaba que Macri iba a ser así o peor, siempre lo tuve muy claro. Tuve un candidato a presidente que fue Daniel Scioli, lo acompañamos desde el primer momento con Miguel Pichetto.

 

El otro día encontré un cuadro con los 20 puntos que se comprometió para Tierra del Fuego y todas las cuestiones que habíamos planeado para la industria. En este momento no entiendo que en esta provincia, donde todos sabían lo que iba a pasar, no hayamos obtenido una mayoría más importante.

 

No digo que nos hubiese permitido ganar, porque es un lugar pequeño, pero simbólicamente, alguien que te escribe el acta compromiso y te la firma siendo candidato a presidente con respecto a otro que sabíamos que tenía sus posiciones respecto a la libertad de mercado, a los aranceles, al FMI. Algunos sectores se sienten sorprendidos porque lo acompañaron. Yo no me siento sorprendida de nada de lo que hace Macri.

 

-¿Cuál es la pérdida de puestos de trabajo en el polo industrial de Río Grande?

 

-Teníamos 16 mil puestos de trabajo y ahora hay 9 mil. Quizá el punto de estabilización no eran los 16 mil, pero tampoco los 9 mil. Sí ha habido mucha contratación estacional, como en los mundiales de fútbol, pero nunca estuvimos en esta situación.

 

Hoy tenemos un acuerdo firmado entre los industriales y los trabajadores. Yo resigno más de 1000 millones por no cobrar un impuesto que siempre tuvo la provincia, pero no lo tendremos para ayudar al sector industrial y a sostener los puestos de trabajo.

 

Ese convenio está vigente hasta abril y se supone que si todos lo respetan, la situación mejorará. Por eso me interesa tanto que el Gobierno respete las condiciones y vuelva atrás con este decreto. Si nosotros les pedimos a los trabajadores que no reclamen aumentos salariales, a los empresarios que no despidan, las tres partes cumplimos: empresas, trabajadores y la Provincia.

 

-¿Cómo está la situación fiscal de Tierra del Fuego? ¿Alcanzó el ajuste que hizo cuando asumió?

 

-Yo hice un reordenamiento. El ajuste me lo ha instalado la oposición. Ajuste no puede ser impedir que alguien se jubile a los 42 años, que no existe en el mundo. No creo que sea tan gravoso haberlo llevado a 60 años para hombre y mujer, 55 médicos y 50 docentes. Tampoco existe ese régimen en Argentina.

 

Hice un reordenamiento del Estado. Con todo el viento a favor y las oportunidades que tuvo, Tierra del Fuego era un desastre administrativo. No era sólo que no se pagaban las jubilaciones: hacía 2 meses que ni se pagaban los salarios y se desdoblaba el aguinaldo, las AUH llegaban fuera de término, no había un sistema para identificar si un docente estaba trabajando. Nunca me imaginé que el Estado estaba en tal devastación.

 

No había aparatología en los hospitales, no se podía comprar ni una curita. Obviamente, el caos les conviene a algunos, no a la gente. Tuve que ordenar ese caos que me llevó un sacrificio político, personal y quizá electoral, pero convencida de que era lo mejor para mi provincia y para los que habitan en ella.

 

-Recién nombró a Pichetto. ¿Comparte el espacio político que armó con Urtubey, Massa y Schiaretti?

 

-Yo soy peronista. Me unen muchas cosas con Miguel Pichetto. Yo conozco el Senado francés, el italiano y siempre digo el Senado argentino no sería lo que es, sino fuera por Pichetto. Esperemos que la provincia de Río Negro y Argentina puedan conservarle una posición en la política a Pichetto, porque hace mucho a la institucionalidad de este país una persona así. Y con Schiaretti y Urtubey me unen que somos gobernadores. Y a Massa lo estoy conociendo.

 

-¿Coincide que debe haber tres frentes electorales como dicen ellos: Cambiemos, el PJ y Unidad Ciudadana?

 

-Creo que el peronismo tiene que recuperar su vocación de poder, nuestra clase trabajadora, que no se pierdan más derechos, que Argentina pueda tener posibilidad de crecer y no se hable más de ajuste. Quizá todos tengamos que dejar de lado algunas cuestiones personales para estar juntos y ser una verdadera alternativa.

 

 

-¿Estar juntos significa que haya un sólo frente opositor?

 

 

-Sería lo ideal. No sé si se podrá porque no depende de mi voluntad. Yo estoy para ayudar en función de lo que pueda aportar por el peronismo.

 

 

-¿Imagina un frente entre Cristina Kirchner, Schiaretti, Urtubey, Massa y Pichetto?

 

 

-Obviamente, porque lo hemos podido demostrar cuando en el parlamento se han tenido posiciones comunes y se han obtenido resultados favorables para nuestra gente. Después, siempre hay que mirar hacia el futuro, no podemos estar siempre mirando el pasado.

 

 

Aspiro a una Argentina moderna, con futuro. Lo mismo lo pienso con los empresarios. Me parece una locura estar tirando por la borda un Paolo Rocca, un Alejandro Bulgheroni o un Jorge Brito. O a cualquiera de los industriales. Tampoco quiero tirar a algún político por la ventana. Será la gente que juzgue quién debe estar en cada lugar.

 

 

Y está en nuestra inteligencia construir una alternativa que sea superadora a Macri y dejar los egos de lado. Yo trabajé por Scioli recorriendo el país. Soy una militante política, amo mi partido.

 

 

-¿Cuánto hace que no habla con Cristina?

 

 

-Muchísimo.

 

 

-¿Qué es muchísimo?

 

 

-Desde que dejó la gestión, en 2015.

 

 

-¿Hablaría con ella?

 

 

-Yo hablo con todos y hago mucho porque mis compañeros hablen entre sí. Si alguien me dice "No hablé con fulano", yo le digo es probable que no te pongas de acuerdo pero lo importante es hablar, es la escena de la política. Y es lo que nos ha pasado con esto de la grieta, que se ha profundizado y dividido el país. Yo me siento en esa responsabilidad de salir urgente de la grieta.

 

 

No podemos estar en eso de que si pienso distinto no puedo estar con vos. Recuerdo ese abrazo de Perón y Balbín o el de Menem con Alfonsín. Es un horror esta división.

 

 

-¿Cree entonces que Urtubey y Schiaretti están entrampados si no hablan con Cristina?

 

 

-También está en ella si quiere atender o no. A veces hay de las dos partes. Yo los veo entrampados a todos. Nos veo entrapados a todos.

 

 

Entrampados estamos los argentinos si seguimos en esta situación. No me parece que sea una cosa de Cristina y de Urtubey, sino en no haber hecho una autocrítica, de porqué nos pasó lo que nos pasó.

 

 

Y también de la sociedad en su conjunto de qué país queremos. ¿O queremos un candidato como (el brasilero Jair) Bolsonaro? No lo sé, porque hoy los candidatos en el mundo se eligen con poco tiempo de antelación.

 

 

-¿Va a ser un acuerdo local con el kirchnerismo que fue su rival en las últimas elecciones, para que tampoco haya tres listas en Tierra del Fuego?

 

 

-Exactamente. Tengo que trabajar y tengo una responsabilidad doble, porque soy presidente del PJ provincial y quiero romper el maleficio de que el partido nunca tuvo dos mandatos seguidos en esta provincia.

 

 

Es mi desafío generacional de hacer el esfuerzo para construir algo que se lo podamos dejar a otro. Eso estoy intentando con el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto y con dirigentes de otros espacios.

 

 

-¿El único límite es Cambiemos?

 

 

-Exactamente. Igual si necesitamos a Cambiemos para aprobar alguna ley nos acercamos. En lo electoral puedo decir soy peronista y quiero esto, pero en el momento que te eligen, es una provincia muy compleja, hemos cuidado mucho la paz social y lo seguiremos haciendo.

 

 

-¿Con Vuoto habla de armar un frente común?

 

 

-Hablamos. Hablamos todo el tiempo.

 

 

-¿La idea es que usted sea gobernadora y él intendente un período más?

 

 

-De que él sea intendente seguro, me ha planteado su inquietud. Lo mismo con Martín Pérez en Río Grande.

 

 

-¿Y usted va a ser reelecta?

 

 

-Creo que puedo ser reelecta, pero los apoyos electorales son importantes en esta provincia. Yo pude ser gobernadora porque tuve el apoyo de Jorge Garramuño, un dirigente importante que ni su propio partido lo reconoce y me ayudó muchísimo. Pensábamos en muchas cosas diferentes, pero compartir el Senado nos unió y me dio la posibilidad de ser gobernadora.

 

 

También está la cuestión de cómo sigue la gestión. Si yo demuestro que puedo cumplir con la infraestructura, hacer crecer la ciudad de Río Grande, recuperar puestos de trabajo, que Ushuaia pueda seguir creciendo con el turismo, la gente verá que puede mejorar su calidad de vida.

 

 

-¿Le molestó más que la ataquen por su trato diario con Frigerio o por su acercamiento a La Cámpora?

 

 

-A mí me han acusado de trato diario con Carlos Menem, que lo he tenido, con Néstor Kirchner, que lo he tenido, con Frigerio, que lo he tenido y con Vuoto que lo tengo.

 

 

Yo trato en la vida y en la política de construir buenas relaciones, de llevarme bien, no soy el político de la confrontación. Y Frigerio dice que es peronista, así que por ahí lo recuperamos.

 

 

-¿Qué es el kirchnerismo hoy y qué puede aportar al país que viene?

 

 

-Siempre va a poder aportar, porque actuó en el pasado. Tendría que hacerse una autocrítica de por qué se perdió la elección. El peronismo y los partidos populares no nos atrevemos a hablar de la corrupción y hay que hacerlo, pero no en una cuestión moralista a lo Elisa Carrió, sino cuando estas en la gestión.

 

Porque hablar de corrupción cuando sos diputado o senador, casi que no tiene sentido. Cuando estás en la gestión sí y es un déficit de los partidos populares.

 

A mí me han dicho dirigentes que conozco no vamos a votar a Bertone porque no nos va a dejar robar. Y esos son valores morales, es una virtud.

 

-¿Y eso le faltó al kirchnerismo?

 

-Eso le faltó. Está a la vista de toda la sociedad, cuando uno pretende algo de los demás el más implacable debe ser uno mismo.

- ¿Le faltan valores morales al kirchnerismo?

 

-Le falta a los partidos populares en general, sino no tendríamos los problemas que tenemos.

 

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