La ministra de Trabajo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, se refirió a la situación de los trabajadores de Mirgor y explicó los alcances de la conciliación obligatoria dictada por la Provincia. Además, advirtió que el escenario general de la industria electrónica continúa atravesado por dificultades vinculadas a la caída del consumo, la apertura de importaciones y la reducción de aranceles.
Castiglione diferenció inicialmente el conflicto de Mirgor de la situación que atraviesa el resto de las fábricas. “Este conflicto que se ha dado en Mirgor tiene ribetes específicos de la relación Mirgor-UOM ante un reclamo de UOM que viene desde hace varios meses vinculado al premio anual”, explicó, y remarcó que se trata de “un caso puntual” relacionado con esa empresa y el gremio.
Sin embargo, reconoció que el contexto industrial fueguino continúa siendo complejo. “La situación en general sigue siendo delicada”, sostuvo, al señalar que el sector viene mostrando un descenso producto de “la falta de consumo, las aperturas de importaciones, la baja de aranceles” y otras medidas que afectan a la actividad.
Sobre la posibilidad de que otras empresas adopten decisiones similares, Castiglione aseguró que hasta el momento no existe información oficial en ese sentido. “No tengo conocimiento de que haya una intención de otras empresas de tomar medidas de este tipo”, afirmó por Fm Del Pueblo.
La ministra también profundizó sobre el escenario que enfrenta la industria electrónica promovida. “Sabemos las dificultades que viene atravesando”, expresó, y mencionó entre los principales factores “el estancamiento del consumo” a nivel nacional, la baja de aranceles y la decisión de no renovar medidas antidumping vinculadas a los aires acondicionados. En ese contexto, indicó que se trabaja con Nación y con las empresas para intentar contener el impacto sobre la producción fueguina.
Respecto de los más de 300 trabajadores alcanzados por el conflicto en Mirgor, Castiglione explicó que el Ministerio provincial decidió intervenir luego de una presentación realizada por la UOM. “La conciliación obligatoria dictada de oficio [...]tiene que ver específicamente con respaldar a estas más de trescientas personas que sufrieron esta situación”, señaló.
En ese sentido, destacó que la conciliación abre una instancia para intentar acercar posiciones. “Las conciliaciones obligatorias de alguna manera establecen escenarios para el diálogo” y permiten generar “mesas de trabajo entre las partes para arribar a soluciones, para acordar”, sostuvo. Según explicó, se trata de una herramienta del Estado para intervenir en un conflicto y respaldar a los trabajadores mientras se busca una salida.
Castiglione también se refirió a la situación de los trabajadores que eventualmente no hubieran podido regresar a las condiciones existentes antes del dictado de la conciliación. Aclaró que deberán existir presentaciones y pruebas para determinar lo sucedido, pero anticipó que, “si fuese así que hay un grupo de trabajadores [...]a los cuales no se les permitió retrotraer su situación al minuto anterior a la conciliación obligatoria, eso podría ser un incumplimiento”.
De comprobarse esa situación, el Ministerio podría avanzar por la vía administrativa. “De ser así probablemente termine en una sanción a la empresa”, manifestó Castiglione, aunque insistió en que primero deberán formalizarse las presentaciones correspondientes para que la autoridad laboral pueda actuar.
Finalmente, la funcionaria remarcó que la búsqueda de una solución comenzaría con la primera audiencia prevista para este lunes a las 13 horas. “El diálogo, las audiencias, los acuerdos, los consensos” constituyen el camino que deberán recorrer las partes para intentar destrabar el conflicto.
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