Hoy, jueves 15 de enero, entró en vigencia en todo el país la etapa final del Decreto 333, que establece la reducción a cero de los aranceles de importación para teléfonos celulares, una medida que genera fuerte expectativa y preocupación en Tierra del Fuego, donde se concentra gran parte de la producción nacional de electrónicos.
En este marco, la secretaria de Industria de la provincia, Alejandra Man, se refirió al nuevo escenario y advirtió que la apertura de importaciones podría derivar en un mercado “mucho más competitivo”, con mayor variedad de productos y marcas, lo que impactaría directamente sobre la industria local.
“La baja de aranceles abre la importación de distintos productos y eso intensifica la competencia con los que se fabrican en Tierra del Fuego. Probablemente veamos una mayor diversidad, distintos segmentos y precios, incluso productos de origen asiático que antes no estaban presentes”, explicó.
Man señaló que desde el Gobierno provincial se vienen manteniendo reuniones con cámaras empresariales y sindicatos para analizar el posible impacto de la medida. En ese sentido, remarcó que la preocupación está puesta en una eventual caída de la producción y del empleo, en un contexto ya complejo por la retracción del consumo interno.
“Es un escenario realmente muy difícil. Si no hay consumo, no hay producción. Esto no afecta solo a Tierra del Fuego, sino a toda la industria nacional, pero en nuestra provincia el celular es uno de los principales productos que se fabrican en volumen”, sostuvo.
La funcionaria aclaró que los efectos no serán inmediatos, sino que comenzarán a visualizarse con mayor claridad en los próximos meses. “No es algo automático. Creemos que durante el primer trimestre vamos a poder contar con más datos concretos para hacer un análisis más profundo del impacto real del decreto”, indicó.
Asimismo, recordó que durante 2025 se pusieron en marcha herramientas para intentar mejorar la competitividad, como el régimen simplificado de exportación que habilita la venta directa al público y medidas vinculadas a la logística. Sin embargo, reconoció que hasta el momento no se observa un efecto significativo en los volúmenes de producción.
“Son instrumentos que ayudan, pero hoy no vemos una incidencia considerable que le dé previsibilidad a las empresas sobre la posibilidad de seguir produciendo en las mismas condiciones”, afirmó.
Finalmente, Man remarcó que las empresas continúan evaluando el nuevo escenario, presentando algunos proyectos bajo esquemas productivos actualizados, aunque reconoció que persiste un clima de incertidumbre. También señaló que desde el Gobierno provincial se analiza a largo plazo la reconversión de perfiles laborales y la diversificación de la matriz productiva.
“La industria electrónica depende de políticas nacionales. Por eso es fundamental avanzar en el fortalecimiento de otros sectores productivos, como las PyMEs, el sector agropecuario y nuevas actividades, que permitan ampliar las oportunidades de desarrollo en la provincia”, concluyó.
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