Luego de un 2025 marcado por mayores volúmenes de ventas pero con fuerte deflación que afectó la rentabilidad, el mercado de electrónica y electrodomésticos proyecta para 2026 un crecimiento moderado acompañado por aumentos de precios en varias categorías, especialmente en televisores, cuya producción se concentra mayoritariamente en Tierra del Fuego.
Las compañías del sector prevén que el Mundial de fútbol genere como suele ocurrir un adelantamiento de las ventas hacia el primer semestre del año. Sin embargo, el principal interrogante pasa por la evolución de los precios, luego de un período de fuertes bajas.
De acuerdo con datos del mercado, hacia fines de 2025 los valores de los televisores registraban una caída cercana al 40% en dólares respecto de 2024 y de aproximadamente 9% en pesos. Esa tendencia comenzó a revertirse en el inicio de 2026 debido, principalmente, al menor nivel de stocks disponibles y a la necesidad de las empresas de recomponer márgenes que habían quedado muy deteriorados.
Fuentes del sector indicaron que el precio promedio de un televisor pasó de unos $550.000 a alrededor de $640.000 en la actualidad, mientras que el valor promedio durante 2024 había sido de $534.000. Para este año, las expectativas apuntan a que el mercado crezca entre un 10% y un 15%, impulsado por el evento deportivo y una mayor predisposición del consumo, aunque condicionada por las tasas de interés y las opciones de financiamiento.
Empresarios de la industria reconocieron que 2025 fue uno de los peores años en materia de rentabilidad, incluso con productos vendidos con márgenes negativos, pese a que la demanda de unidades no fue baja. En lo que va de 2026, las ventas muestran un crecimiento cercano al 5%, con la expectativa de una mayor aceleración en los próximos meses.
Impacto global: memorias y costos en alza
Otro factor que incide en la suba de precios es el aumento del costo de los insumos importados, particularmente las memorias electrónicas. La creciente demanda mundial vinculada al desarrollo de inteligencia artificial generó escasez y aumentos de precios, lo que repercute en los costos de fabricación, especialmente en televisores de menor tamaño como los de 32 pulgadas.Desde fábricas fueguinas señalaron que los precios de salida de planta se están incrementando entre un 10% y un 15% por la combinación de mayores costos internacionales y recomposición de márgenes internos.
En el comercio minorista estiman que los precios tenderán a estabilizarse hacia la época del Mundial y que los modelos de 55 y 65 pulgadas serán los que más crecerán en ventas, aunque los equipos de 32 y 43 pulgadas continuarán siendo los más demandados por el público. También se espera un mayor avance de la tecnología QLED como principal evolución del segmento durante este año.
Producción local mantiene su peso
A diferencia de otros rubros electrónicos, el ingreso de productos importados no modificó de manera significativa la estructura del mercado de televisores. Actualmente, apenas el 5% corresponde a equipos provenientes del exterior.En 2025 se comercializaron 3.367.667 televisores en Argentina, de los cuales 3.200.143 fueron producidos localmente y 167.524 importados, según datos de la Asociación de Fábricas Fueguinas (Afarte) elaborados sobre información de la consultora Tesys. En 2024, el total había sido de 2.177.334 unidades, con 119.064 importadas.
Los industriales sostienen que el segmento todavía conserva competitividad en Tierra del Fuego, favorecido por un arancel extrazona del 20%, por lo que no se prevén cambios estructurales en la producción en el corto plazo.
En el caso de los aires acondicionados también fabricados en la provincia el panorama es similar, aunque el sector observa con atención el vencimiento de medidas antidumping vigentes contra importaciones desde Tailandia y China, previstas entre 2026 y 2027, lo que podría impactar en la producción local.
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