Tierra del Fuego volvió a quedar expuesta entre las provincias con peor desempeño en materia de políticas habitacionales, según el Ranking de Desempeño de la Gestión Habitacional Provincial 2025 elaborado por Tejido Urbano. El informe ubica al distrito fueguino entre los últimos lugares del país en soluciones de vivienda, acceso al suelo y financiamiento, en un contexto donde la demanda social crece año tras año sin encontrar respuestas estructurales por parte del Estado.
Los números reflejan un escenario preocupante: apenas 54 viviendas construidas y un total de 168 soluciones habitacionales, que incluyen mejoras y otras intervenciones, posicionan a la provincia en el puesto 19 del ranking nacional. A esto se suma un dato especialmente sensible: no existe información reportada sobre escrituras ni regularización dominial, lo que deja en evidencia la falta de una política clara para garantizar seguridad jurídica a cientos de familias que habitan viviendas o terrenos sin título.
El panorama se vuelve aún más crítico al analizar el acceso al financiamiento. Tierra del Fuego no registra ninguna alta hipotecaria acumulada y comparte el último lugar del país con Tucumán. Mientras otras jurisdicciones avanzan con créditos accesibles y programas articulados con el sistema financiero, en el extremo sur el acceso al crédito para la vivienda es prácticamente inexistente, profundizando la exclusión del mercado formal.
Este escenario deja en evidencia el rol debilitado del Instituto Provincial de la Vivienda y Hábitat, que no logra consolidarse como un organismo rector de la política habitacional. No se observan planes de loteo con servicios, programas de autoconstrucción asistida, líneas provinciales de financiamiento ni estrategias sostenidas de regularización. Las consecuencias ya se sienten en el territorio: hacinamiento, ocupaciones informales, jóvenes sin posibilidad de acceder a una vivienda y un mercado inmobiliario cada vez más inaccesible.
Mientras provincias como Buenos Aires, San Juan, Mendoza o San Luis muestran avances concretos con miles de soluciones habitacionales, escrituras otorgadas y créditos en marcha, Tierra del Fuego continúa sin una línea de acción definida. La diferencia no es solo presupuestaria, sino principalmente política y de gestión. En una provincia con crecimiento demográfico, alto costo de vida y fuerte presión sobre el suelo urbano, la ausencia de una política habitacional activa se traduce directamente en más desigualdad.
Los datos nacionales terminan de confirmar lo que vecinos y organizaciones vienen señalando desde hace tiempo: la gestión habitacional provincial atraviesa una parálisis profunda y el IPVyH aparece hoy lejos de ser una herramienta de transformación frente a una de las problemáticas sociales más urgentes de Tierra del Fuego.
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