La secretaria de Género y Desarrollo Comunitario, Ivana Ybars, confirmó que la demanda de asistencia aumentó cerca de un 40% durante los últimos meses. Según explicó, las necesidades que llegan al área social son similares a las de otros períodos, pero lo que cambió de manera preocupante es la cantidad de familias que hoy requieren acompañamiento.
Entre los pedidos más frecuentes aparecen la compra de alimentos y medicamentos, el pago de servicios básicos como luz y gas, y la ayuda para completar alquileres. Ybars señaló que muchas familias ya no logran cubrir gastos cotidianos debido al aumento constante de precios, tarifas, combustibles y productos esenciales.
La funcionaria también advirtió que cada vez se acercan más vecinos que nunca antes habían solicitado asistencia estatal. En muchos casos, dijo, se trata de personas que llegan por primera vez al Municipio con angustia, vergüenza y una fuerte sensación de desesperanza frente a la imposibilidad de sostener su economía familiar.
Ybars vinculó este escenario con la pérdida de empleo y la caída del salario real. “Estamos en un fuerte proceso de desindustrialización, que a nuestra provincia le pega particularmente muy fuerte”, sostuvo, al remarcar que incluso quienes conservan su trabajo sufren una fuerte reducción en su capacidad de compra.
Frente al crecimiento de la demanda y la limitación de recursos, el Municipio debió reorganizar prioridades. La funcionaria indicó que actualmente se busca concentrar los esfuerzos en la asistencia alimentaria y sanitaria, con un uso “criterioso” de cada partida disponible.
Finalmente, Ybars defendió la presencia del Estado municipal ante el retiro de políticas nacionales y aseguró que, en momentos de crisis, la respuesta pública debe estar orientada a sostener a las familias más golpeadas. “El Estado tiene que estar para sostener cuando todo se cae”, expresó.
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