Las chacras de la margen sur de Río Grande que no desarrollen actividades productivas podrían ser divididas para destinar parte de su superficie a nuevos proyectos. Así lo explicó el secretario de Representación Política, Federico Giménez, al detallar los cambios que se impulsan en el marco del proyecto de expropiación de tierras que debe tratar la Legislatura provincial.
Según indicó el funcionario, la propuesta contempla que las familias que ocupan esos predios conserven un espacio para vivir, mientras que la superficie restante pase a integrar un banco de tierras administrado por el Instituto Provincial de Vivienda. El objetivo es facilitar el acceso a parcelas a vecinos interesados en producir e invertir en la zona.
“Se les va a dejar solamente 300 metros cuadrados para su vivienda unifamiliar”, señaló Giménez al referirse a las chacras que no sean productivas. Sobre el destino del resto del terreno, precisó que se busca conformar “un banco de tierras productivas” que permita recibir nuevas iniciativas.
El funcionario explicó que esa alternativa está prevista especialmente para los casos en los que existen viviendas construidas con materiales que dificultan su traslado. También mencionó la posibilidad de reubicar familias en otros sectores, aunque aclaró que esa opción dependerá de las posibilidades de infraestructura y de las soluciones habitacionales que pueda ofrecer el IPV.
Para determinar qué parcelas están en producción, Giménez adelantó que, una vez aprobada la ley, se realizará un nuevo censo con participación del Ministerio de Producción, el IPV y la Delegación de Gobierno. Ese relevamiento permitirá identificar las actividades existentes y las inversiones realizadas. “Ver quién está produciendo y quién no, quién está invirtiendo en la zona y quién no”, resumió.
La discusión se enmarca en la iniciativa para expropiar tierras del macizo 67, donde el funcionario estimó que existen alrededor de cien chacras. Esa cifra corresponde al conjunto del sector: todavía deberá establecerse, mediante el relevamiento, cuántos predios quedarían alcanzados por el esquema previsto para las superficies sin actividad.
Giménez sostuvo que la intención es que las tierras contribuyan a la producción local y que quienes tengan proyectos puedan contar con un lugar para desarrollarlos. La propuesta aún debe atravesar el debate legislativo; posteriormente deberán avanzar las instancias de tasación y negociación para la expropiación.
Compartinos tu opinión