Quimey Carvajal, alumno de cuarto grado de la Escuela N.º 2 de Río Grande, se consagró campeón latinoamericano de ajedrez en la categoría Sub-10, durante un torneo disputado en La Falda, provincia de Córdoba. Tras su regreso a la ciudad, visitó los estudios de AIRE LIBRE FM acompañado por su papá, José Carvajal, y contó cómo vive este presente deportivo.
Con apenas nueve años, Quimey ya acumula una experiencia destacada en el ajedrez. Su vínculo con el tablero comenzó hace poco tiempo, cuando tenía siete años, a partir de una escena familiar que despertó su curiosidad. “Comencé a los siete años. Estaba jugando mi hermana con mi hermano, me interesó y quise aprender. Después quise llegar lejos”, contó.
En el Latinoamericano de La Falda, el joven ajedrecista debió enfrentar siete partidas ante competidores de distintos puntos del país y de la región. “Jugué con varios países: Chile, Paraguay, Bolivia y acá Argentina. Estuvo muy difícil porque jugaron muy bien los chicos”, relató.
Si bien ya había participado anteriormente en una competencia de estas características, esta vez logró quedarse con el título mayor de su categoría, representando a Río Grande y a Tierra del Fuego en una instancia de alto nivel.
Quimey forma parte del Club de Ajedrez de Río Grande, donde continúa entrenando y compartiendo partidas. Su papá recordó que los primeros pasos fueron casi autodidactas, con materiales disponibles en Internet, hasta que la familia entendió que necesitaba un acompañamiento más específico.
“Al principio él estudiaba online, vía YouTube. Después buscamos un club para que nos pudiera seguir ayudando en este crecimiento porque yo estuve un poquito nomás, pero ya mi hijo me sobrepasó”, expresó José, entre risas.
A partir de allí, distintos profesores comenzaron a acompañar su crecimiento. Entre ellos, José mencionó a Lucas Igarzábal, quien lo orientó desde sus primeras etapas, y a Carlos Miranda, con quien también trabajó en espacios barriales. Luego, los buenos resultados dentro de la provincia impulsaron a la familia a buscar nuevos desafíos fuera de Tierra del Fuego.
Actualmente, Quimey recibe clases online del maestro internacional Franco Villegas y, además, obtuvo una beca durante una competencia en Córdoba para seguir capacitándose. “Lo vieron jugar y lo becaron también para que pueda estudiar”, contó su papá.
José también destacó el acompañamiento de Federico Torres, quien gestionó cursos virtuales con grandes maestros para que el niño pudiera acceder a formación especializada a pesar de la distancia. “Eso nos ayudó muchísimo porque acá no tenemos ese tipo de capacitación”, explicó. A ese trabajo se sumó este año el profesor Andrés Ortiz, con entrenamiento presencial.
Después de este logro latinoamericano, el próximo objetivo de Quimey será competir en el Sudamericano de Chile, donde buscará seguir sumando experiencia frente a jugadores de alto nivel. Mientras tanto, continúa combinando la escuela, los entrenamientos y una pasión que nació casi como un juego familiar, pero que en apenas dos años lo llevó a convertirse en campeón latinoamericano.
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