La crisis de la Obra Social del Estado Fueguino volvió a quedar expuesta a partir del testimonio de Carlos Mazzoni, trabajador estatal y vecino de Tolhuin, quien denunció que desde hace meses enfrenta serias dificultades para acceder a la medicación que necesita por su diabetes tipo 2. La situación, según relató, lo obligó a pagar tratamientos de alto costo con recursos propios y lo dejó al borde del colapso económico.
En diálogo con Radio Provincia, Mazzoni aclaró que su cuestionamiento no está dirigido al personal de OSEF en Tolhuin, sino a las decisiones políticas que según sostuvo vienen profundizando el deterioro del sistema de salud provincial. En ese sentido, apuntó contra el Gobierno de Gustavo Melella y contra las autoridades de la obra social.
El afiliado explicó que los problemas comenzaron en diciembre, cuando dejó de recibir en tiempo y forma medicamentos esenciales para su tratamiento. Durante diciembre y enero, aseguró que debió afrontar gastos cercanos al millón de pesos por mes para poder continuar con la medicación. “No me daban la medicación y la tuve que comprar yo. Entre diciembre y enero gasté cerca de 980 mil pesos. Eso me llevó prácticamente a la bancarrota”, expresó.
Mazzoni necesita diariamente insulina y distintos fármacos para mantenerse estable, entre ellos Lantus, Novorapid, metformina y sitagliptina, además de medicación vinculada a la hipertensión y otras complicaciones derivadas de la diabetes. Sin embargo, afirmó que los cortes en farmacias por falta de pago de OSEF dejaron a los afiliados en una situación de total incertidumbre.
“La obra social no paga y las farmacias cortan la atención. Nosotros quedamos en el medio. Lo único que quiero es la garantía de que voy a tener la medicación”, reclamó. Según señaló, la interrupción del tratamiento tuvo consecuencias directas sobre su salud y derivó en un episodio crítico durante el verano.
El vecino contó que en enero y febrero no recibió la medicación necesaria y que esa situación terminó provocándole un coma diabético en Tolhuin. “No sé cómo me sacaron adelante mis compañeros”, relató, al describir el momento más grave que atravesó en medio del conflicto por la cobertura.
Además del impacto sanitario, Mazzoni remarcó que la falta de respuesta lo llevó a endeudarse. Dijo que compró medicamentos con tarjeta de crédito y en cuotas, acumulando compromisos que hoy no puede afrontar. “No puedo pagar la tarjeta, no puedo pagar el gas ni la luz. Ya espero que me manden avisos de corte. No se puede vivir así”, lamentó.
En su testimonio también cuestionó la falta de comunicación con las máximas autoridades provinciales. Aseguró que intentó llegar al gobernador y a distintos funcionarios, pero no obtuvo respuestas concretas. “Hace oído sordo, como siempre. Nadie te contesta y nadie te da una solución”, sostuvo.
Pese al duro panorama, Mazzoni destacó el acompañamiento de trabajadores locales de OSEF en Tolhuin, quienes según indicó intentaron ayudarlo dentro de las limitaciones existentes. De todos modos, insistió en que el problema es estructural y requiere decisiones urgentes por parte del Ejecutivo y la Legislatura.
Finalmente, dejó un mensaje directo al gobernador Gustavo Melella y a los legisladores provinciales. “Estamos cansados de poner la plata de nuestro bolsillo para poder vivir. No puede ser que gane 900 mil pesos y tenga que gastar 980 mil en medicamentos que la obra social debería cubrir. El estrés y el mal momento te destruyen”, sentenció.
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