El Gobierno provincial avanzó con un nuevo paso para dotar de servicios básicos al barrio Chacra VIII de Río Grande, un sector donde vecinos compraron terrenos hace más de una década en un loteo privado que nunca terminó de cumplir con las obras prometidas.
Se trata de tierras vinculadas a la empresa constructora Moliterno, donde numerosas familias aseguran haber sido estafadas y denuncian que, a pesar del tiempo transcurrido, aún no cuentan con respuestas definitivas. Según relatan, la empresa “jamás se hizo cargo de los servicios”, por lo que ahora el Estado provincial, a través del IPV, busca avanzar con las obras necesarias.
En ese marco, se realizó la apertura de ofertas para ejecutar la electrificación del barrio.
El ministro de Obras Públicas, Martín Moreyra, explicó que “procedimos a la recepción y apertura de ofertas para lo que es la obra de electrificación del barrio Chacra VIII. Una obra que es ansiada y esperada por los vecinos”.
El funcionario detalló que el proyecto busca completar los servicios básicos en el sector, donde actualmente también se trabaja en redes de agua y cloacas. “Hoy estamos ejecutando y tratando de terminar lo que es la obra de redes de agua y cloaca. Es una obra esperada y que viene a dar solución a este sector del barrio”, señaló.
Respecto a los detalles técnicos, indicó que “la obra prevé un tramo de conexión de red de media tensión para alimentar dos subestaciones transformadoras que están previstas ejecutar y construir en el marco de la obra”. Además, incluirá el tendido de redes de baja tensión y alumbrado público, lo que permitirá que a futuro los vecinos puedan conectar sus viviendas.
El proyecto tiene un presupuesto oficial cercano a 1.158 millones de pesos y un plazo de ejecución de 240 días.
Moreyra también explicó el origen del loteo y las dificultades que atravesó el sector. “Este es un loteo que fue una organización gestada originalmente por un privado que ejecutó parte de los servicios, pero no la totalidad”, indicó. En ese contexto, agregó que “el gobernador tomó el compromiso de poder concretar el sueño de ejecutar los servicios”, aunque reconoció que la situación económica obliga a realizar esfuerzos para finalizar las obras y conectar el barrio a las redes de la ciudad.
Mientras tanto, los vecinos siguen esperando soluciones.
Celia Pérez, una de las residentes del barrio, expresó su alivio por el avance del proceso. “La verdad que es una alegría que hoy se hayan abierto los pliegos de licitación para el tema de la electricidad del barrio. Hay muchos vecinos que todavía están viviendo sin electricidad”, afirmó.
La vecina explicó que algunas familias dependen de conexiones precarias. “Hay otros que estamos viviendo con una electricidad provisoria sacada de otros barrios. Pero hay vecinos que no les ha llegado tampoco esa posibilidad”, relató.
Pérez también contó su propia experiencia tras años de espera. “Había comprado el terreno hace diez años con la promesa que en dos meses podía entrar a habitarlo. Y los dos meses se convirtieron en diez años”, recordó.
Ante la falta de servicios, decidió mudarse igualmente. “Llegó un momento en que dije: no puedo seguir esperando, no puedo seguir pagando alquileres. Y me la voy a construir”, sostuvo.
Actualmente vive en condiciones precarias: “Estoy viviendo con gas de Zeppelin, con agua que me trae la municipalidad dos veces por semana cuando tenemos suerte. Y la electricidad, como les digo, en forma provisoria sacada del barrio Aeropuerto”.
La situación también se repite con otros servicios básicos. “No tenemos la instalación de agua ni de cloacas. Si bien hace dos años que están trabajando, todavía no se culmina la obra”, explicó.
Mientras continúan las obras y los procesos licitatorios, los vecinos esperan que esta vez las promesas finalmente se concreten y puedan contar con los servicios esenciales después de más de una década de espera.
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