Aunque la suba de precios sigue presionando sobre la economía cotidiana, hoy ya no aparece al tope de las inquietudes de los argentinos. Un relevamiento de la Universidad de San Andrés mostró que el malestar social cambió de eje y que las mayores preocupaciones pasan ahora por el deterioro de los ingresos, la falta de trabajo y la corrupción, en un contexto atravesado por tensión política e incertidumbre económica.
De acuerdo con la encuesta, el principal problema identificado por la población son los bajos salarios, que encabezaron el ranking de respuestas. Muy cerca se ubicó la falta de trabajo y, en tercer lugar, la corrupción. Más atrás quedaron temas que durante mucho tiempo dominaron la agenda pública, como la inseguridad, la pobreza y la inflación, que perdió peso relativo pese a la continuidad de los aumentos de precios.
Así quedó el orden de las preocupaciones señaladas en el estudio:
Bajos salarios → 37%
Falta de trabajo → 36%
Corrupción → 33%
Inseguridad → 30%
Pobreza → 27%
Inflación → 20%
El informe fue realizado entre el 10 y el 17 de marzo de 2026 sobre más de mil casos, y marcó que los problemas vinculados al empleo y a los ingresos atraviesan a casi todos los sectores sociales. En el caso de los bajos salarios, la preocupación tuvo más peso entre mujeres, personas de clase media alta y quienes integran la generación X. En tanto, la falta de trabajo mostró una incidencia mayor en sectores de menores ingresos y también entre mujeres.
La corrupción, aunque bajó un escalón respecto de otras etapas, continúa entre los temas más mencionados. En este punto, la inquietud fue más marcada entre hombres y en los segmentos socioeconómicos altos. El trabajo de la Universidad de San Andrés también detectó que, más allá de las diferencias partidarias, hay coincidencias amplias en torno a que los ingresos y el empleo se consolidaron como los núcleos centrales del descontento actual.
En paralelo, la encuesta reflejó un deterioro en la evaluación general de la situación del país y del Gobierno. Solo un tercio de los consultados dijo estar satisfecho con la marcha general de las cosas, mientras que casi dos tercios manifestaron insatisfacción. A la vez, la desaprobación presidencial mostró un incremento respecto de la medición anterior y quedó por encima del nivel de aprobación.
Sobre las perspectivas hacia adelante, predominó una visión pesimista. Más de la mitad consideró que la Argentina empeoró durante el último año, y una proporción importante cree que la situación seguirá deteriorándose en los próximos meses. Pese a eso, una parte del electorado oficialista mantiene expectativas de mejora, mientras que entre los sectores opositores prevalece una mirada más negativa sobre el futuro inmediato.
Compartinos tu opinión