Una vecina de Tolhuin expuso públicamente una delicada experiencia que atravesó con su hija de 10 meses luego de un accidente en su vivienda y apuntó contra la atención brindada en el Hospital Modular, especialmente en el sector de pediatría.
De acuerdo con el relato de Delfina Ramírez, todo ocurrió el jueves pasado, entre las 13 y las 14, cuando la beba sufrió una caída en su casa, se golpeó la cabeza y quedó inconsciente. En medio de la desesperación, la mujer salió a pedir ayuda a la calle y fue asistida por un vecino, Lucas Peña, que las llevó de inmediato al centro de salud local.
Según denunció la madre, en el hospital la niña fue revisada, pero luego recibió el alta pese a que había presentado pérdida de conocimiento tras el golpe. La familia entendió que la evaluación no había sido suficiente y, ante la continuidad de señales de alarma, resolvió viajar por su cuenta a Río Grande para buscar una nueva atención.
Ya en esa ciudad, los estudios médicos confirmaron que la pequeña tenía una fractura de cráneo, por lo que debió quedar internada en observación. Con el paso de las horas su cuadro evolucionó de manera favorable y finalmente quedó fuera de peligro.
La situación generó inquietud entre vecinos de Tolhuin, donde no tardaron en aparecer críticas por presuntas deficiencias reiteradas en la atención sanitaria. Entre los cuestionamientos mencionaron diagnósticos apresurados, controles poco exhaustivos y una respuesta profesional que calificaron como poco comprometida.
Al hacer pública su experiencia, la mujer buscó advertir a otras familias sobre la necesidad de no minimizar síntomas después de un golpe y de insistir en nuevas consultas si persisten las dudas. El episodio, además, volvió a poner en discusión la importancia de revisar los protocolos de atención y fortalecer la respuesta en un área tan sensible como la pediatría.
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