El acuerdo entre gremios y empresas del sector electrónico que venía funcionando como herramienta para sostener el empleo en Tierra del Fuego llegó a su fin este 31 de marzo, en un contexto marcado por la incertidumbre y señales concretas de ajuste en las fábricas.
Desde el gremio ASIMRA advirtieron que el escenario es delicado y que ya se registran casos de contratos a plazo fijo que no fueron renovados, además de despidos en distintas plantas del parque industrial de Río Grande.
El secretario general del sindicato, Javier Escobar, fue contundente al describir la situación: “Estamos al límite con compañeros con contratos a plazo fijo. Es una situación crítica”, expresó, al tiempo que no descartó la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza si no hay definiciones en las próximas horas.
El convenio que expiró había sido clave para evitar una mayor pérdida de puestos laborales, ya que establecía compromisos por parte de las empresas para sostener las dotaciones en un contexto económico complejo. Sin embargo, desde el sector sindical aseguran que su cumplimiento fue irregular en los últimos meses.
A este panorama se suma la caída del consumo, la acumulación de stock y un escenario de mayor apertura de importaciones, factores que impactan directamente en la producción local y en la continuidad de los puestos de trabajo.
En este marco, el fin del acuerdo no solo representa el cierre de una instancia administrativa, sino que abre un nuevo escenario de tensión en la industria, con riesgo de profundización de los despidos.
Las próximas horas serán determinantes en las negociaciones entre las partes, mientras crece la preocupación en uno de los sectores clave para la economía de la provincia, especialmente en Río Grande, donde la actividad industrial tiene un fuerte impacto social y laboral.
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