En su paso por Río Grande, el presidente de la Unión Cívica Radical y actual intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, participó de la asunción de Maximiliano Ybars al frente del radicalismo de Tierra del Fuego, en una visita atravesada por dos ejes centrales: el homenaje a los excombatientes y el intento de revitalizar al partido en la provincia.
La presencia del dirigente nacional coincidió con la tradicional Vigilia por Malvinas, uno de los actos más representativos del país en torno a la memoria de la guerra. En ese contexto, Chiarella expresó su impacto por vivir de cerca la conmemoración en el sur y valoró el profundo contenido simbólico que adquiere la ceremonia en Río Grande. Según planteó, compartir esas horas con los veteranos permite tomar dimensión, aunque sea de forma parcial, del sacrificio que atravesaron durante el conflicto bélico.
Durante la jornada, también recorrió la carpa donde se reúnen excombatientes y remarcó la importancia de sostener el vínculo directo con quienes participaron de la guerra. Para el dirigente, escuchar sus historias, abrazarlos y acompañarlos en una fecha tan significativa interpela a las nuevas generaciones y refuerza la obligación de mantener viva la causa Malvinas.
Ya en clave partidaria, Chiarella reconoció el delicado presente institucional que atraviesa la UCR fueguina, con una representación reducida en la provincia. Sin embargo, sostuvo que la reciente renovación de autoridades abre una etapa distinta y aseguró que observó señales de reorganización, militancia y expectativa de crecimiento dentro del espacio. En esa línea, consideró que el radicalismo puede volver a disputar protagonismo en Tierra del Fuego si logra consolidar unidad y construir una agenda cercana a las demandas de la sociedad.
El titular del Comité Nacional también dejó un mensaje hacia adentro del partido a nivel país. Sin detenerse en las disputas internas, insistió en que la prioridad debe pasar por dejar de lado las peleas y enfocarse en los problemas cotidianos de la población. A su entender, la UCR tiene que fortalecer una alternativa de gobierno basada en propuestas concretas vinculadas con producción, empleo, infraestructura y seguridad.
Consultado sobre el escenario electoral, el dirigente cuestionó con dureza cualquier posibilidad de modificar el calendario de votación por conveniencia política. Además, evitó adelantar definiciones sobre candidaturas y señaló que el momento actual exige trabajo territorial, escucha y construcción antes que especulaciones.
La visita de Chiarella dejó así una doble señal en Río Grande: por un lado, un fuerte acompañamiento a la nueva conducción radical de la provincia y, por otro, una reafirmación de Malvinas como bandera central en la identidad política y social del sur argentino. En un distrito donde el partido intenta reponerse de años de retroceso, el mensaje apuntó a combinar memoria, militancia y vocación de reconstrucción.
Compartinos tu opinión