La reciente inauguración de un mural en homenaje a excombatientes de Malvinas en el aeropuerto Malvinas Argentinas de Ushuaia generó un fuerte rechazo en distintos sectores, luego de confirmarse la inclusión de Juan Lorenzo “Jeringa” Barrionuevo, un exintegrante de la Armada señalado por su presunta participación en los vuelos de la muerte durante la última dictadura militar.
Barrionuevo, quien se desempeñó como enfermero durante la guerra de 1982, falleció en 2008 sin haber sido juzgado por delitos de lesa humanidad. Su figura ya había estado en el centro de la polémica en Tierra del Fuego, especialmente tras su paso por la política provincial, que terminó con su destitución en medio de denuncias por su presunta vinculación con el terrorismo de Estado.
La controversia se da en un contexto particularmente sensible: días antes, en el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado, su caso había sido mencionado en distintos espacios institucionales como ejemplo de las deudas pendientes en materia de derechos humanos. Sin embargo, posteriormente fue incluido entre los homenajeados durante la vigilia del 2 de abril y en el mural inaugurado en el aeropuerto, lo que reavivó las críticas.
Entre las voces que se pronunciaron al respecto, la exgobernadora Fabiana Ríos expresó su rechazo: “En la misma semana, el repudio y el reconocimiento a la misma persona… No salgo de mi perplejidad. No puedo aceptarlo”. Además, planteó: “Astiz también estuvo en Malvinas, ¿hay algún reconocimiento que haya recibido como héroe por su comunidad?”. Hasta el momento no hubo explicaciones oficiales sobre los criterios de selección, mientras el hecho reabre el debate sobre los límites y responsabilidades en la construcción de la memoria colectiva.
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