La Fundación CONIN Río Grande celebra este martes su 15° aniversario, consolidándose como un espacio clave en la prevención y tratamiento de la desnutrición infantil en la ciudad. En comunicación con Radio Fueguina, su directora Valeria Ochoa repasó el camino recorrido y destacó el impacto del trabajo sostenido a lo largo de los años.
“Nos estamos preparando para el cumpleaños número quince de nuestra querida fundación. Vamos a hacer un pequeño festejo para que no pasen desapercibidos estos años de trabajo ininterrumpido”, expresó.
La institución nació a partir de la detección de casos de desnutrición en distintos barrios de Río Grande, una problemática que durante mucho tiempo fue invisibilizada. “Muchos creían que la desnutrición no existía acá, pero nosotros empezamos a detectar un montón de casos y así pusimos en marcha la fundación”, recordó Ochoa.
Historias que reflejan el impacto
A lo largo de estos 15 años, la fundación acompañó a cientos de familias. En ese sentido, Ochoa compartió uno de los casos que más la marcó: un niño que llegó con bajo peso y hoy está próximo a finalizar una carrera universitaria.
“Es maravilloso ver que ese chico hoy está estudiando en la facultad. Es una alegría enorme”, destacó.
Además, subrayó que muchas de las familias que pasaron por la institución hoy continúan colaborando como “mamás multiplicadoras”, ayudando a detectar nuevos casos en la comunidad.
El desafío de detectar a tiempo
Desde CONIN remarcan que uno de los mayores desafíos es identificar a los niños que necesitan ayuda, ya que muchas veces no están dentro del sistema de salud.
“Los chicos con desnutrición no siempre vienen espontáneamente, hay que salir a buscarlos. Muchas veces están fuera del radar”, explicó.
En ese marco, la fundación trabaja en red con la comunidad y promueve la participación de vecinos para alertar sobre posibles situaciones.
Prevención y acompañamiento familiar
El abordaje de la institución está enfocado principalmente en casos leves y moderados, mientras que los cuadros graves son derivados al sistema de salud. Además, realizan talleres de alimentación saludable para enseñar a las familias a mejorar la nutrición de los niños.
“Muchas veces no es que no quieren alimentar bien a sus hijos, sino que no saben cómo hacerlo. Por eso trabajamos en dar herramientas”, señaló la directora.
Un objetivo ambicioso: erradicar la desnutrición
Ochoa remarcó que el objetivo final es que la fundación deje de ser necesaria. “Nuestro trabajo es que las familias tengan las herramientas para salir adelante. El día que no nos necesiten más, podremos decir misión cumplida”, afirmó.
En esa línea, puso como ejemplo el caso de Chile, donde con este modelo de trabajo se logró reducir drásticamente la desnutrición infantil.
A 15 años de su creación, CONIN Río Grande continúa apostando al trabajo comunitario, la prevención y el acompañamiento, con la mirada puesta en un futuro donde ningún niño deba atravesar situaciones de malnutrición.
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