Desde la Cámara de la Construcción de Tierra del Fuego volvieron a manifestar su preocupación por la interrupción de obras habitacionales en la provincia y remarcaron que los complejos de viviendas sociales impulsados por el Instituto Provincial de Vivienda y Hábitat aún no fueron concluidos ni adjudicados a las familias.
El planteo fue realizado por el presidente de la entidad, Daniel Noval, quien señaló que los proyectos habitacionales licitados hacia fines de 2021 en Río Grande y Ushuaia comenzaron a ejecutarse durante 2022, pero hasta el momento continúan sin finalizar. Según sostuvo, desde entonces tampoco se volvieron a poner en marcha nuevas licitaciones vinculadas al IPVYH.
El dirigente vinculó este escenario con el freno a la obra pública dispuesto a nivel nacional. Si bien recordó que al inicio de la actual gestión ya existían señales de un ajuste en ese sector, aseguró que en el ámbito de la construcción no imaginaban una paralización tan extensa ni con un impacto tan profundo.
Noval también comparó el presente con lo ocurrido durante el inicio del gobierno de Mauricio Macri. En ese sentido, indicó que en aquel momento la actividad también se había resentido, aunque con el paso del tiempo se produjo una recuperación. Ahora, afirmó, el panorama es incluso más delicado que en ese período.
Además, advirtió que la caída de la obra pública se percibe con mayor dureza en Río Grande y Tolhuin. Explicó que, en el caso de Ushuaia, la inversión privada amortigua parcialmente la falta de obras estatales, algo que no sucede con la misma intensidad en las otras ciudades de la provincia.
Por último, insistió en que es necesario revertir la situación cuanto antes, no solo por la demanda habitacional, sino también por la necesidad de seguir construyendo infraestructura esencial. En esa línea, remarcó que Tierra del Fuego requiere más escuelas, hospitales y centros de salud, y subrayó que la reactivación de la obra pública resulta indispensable.
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