En el marco del debate reabierto a nivel nacional sobre proyectos vinculados a las denominadas “falsas denuncias”, referentes feministas cuestionaron con dureza la iniciativa y alertaron sobre un posible retroceso en materia de derechos, especialmente para mujeres, disidencias y víctimas de abuso.
En declaraciones radiales, la militante feminista Yama Corín sostuvo que este tipo de propuestas no son nuevas y forman parte de una disputa más amplia. “Retoman un tema que ya habían presentado en otra oportunidad, pero que no había tenido avance parlamentario. Nos parece que es parte de una pelea cultural donde se busca ubicar a las feministas y a las víctimas como un sector a atacar, a reprimir, a callar” .
En ese sentido, advirtió que detrás del debate mediático existen decisiones políticas concretas que impactan en el acceso a derechos. “No solo establecen estas líneas mediáticas, sino que toman decisiones como cerrar el Ministerio de Mujeres, desmantelar programas de acompañamiento y negar la violencia de género”, afirmó .
El peso de denunciar
Uno de los puntos centrales de las declaraciones giró en torno a las dificultades reales que enfrentan las víctimas al momento de acudir a la justicia. “Ir a denunciar implica un costo emocional enorme y también económico. No va cualquiera a denunciar cualquier cosa”, remarcó Corín .Además, detalló el recorrido que implica una denuncia: “Hay que ir a una fiscalía, ratificar el testimonio, someterse a pericias. Es un proceso muy difícil, doloroso y costoso, tanto en lo simbólico como en lo económico” .
En contraposición al discurso sobre falsas denuncias, aseguró que la problemática es inversa. “La mayoría de estos delitos no se denuncian. De mil casos se denuncian 100 y de 100 se condena 1”, indicó, marcando la baja tasa de judicialización y condena .
Críticas al discurso público
La referente también cuestionó la instalación mediática del tema, al considerar que genera un efecto negativo en las víctimas. “Se instala una fantasía sobre que cualquiera denuncia cualquier cosa, y eso no ocurre. Lo que se busca es generar miedo a denunciar”, afirmó .En esa línea, sostuvo que este tipo de discursos terminan favoreciendo a los agresores. “Es un encubrimiento tremendo a los abusadores, tratando de contar con una sociedad que acompaña desde la ignorancia y el odio misógino”, expresó .
Organización y respuesta
Frente a este escenario, Corín indicó que desde los espacios feministas se encuentran evaluando acciones, aunque también advirtió sobre la dificultad de responder a múltiples problemáticas simultáneas. “Estamos discutiendo juntarnos, hacer comunicados, pero también es difícil dar respuesta a todo en un contexto de ataques constantes”, señaló .Por último, remarcó la importancia de sostener redes de acompañamiento ante la ausencia del Estado. “Lo fundamental es mantener los espacios de organización, de cuidado y acompañamiento a las víctimas. Hay que seguir fortaleciendo las redes y sostenernos colectivamente”, concluyó .
El debate continúa abierto en el ámbito legislativo, mientras distintos sectores advierten sobre las consecuencias que podría tener en el acceso a la justicia para quienes atraviesan situaciones de violencia.
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