La Cámara de Comercio de Río Grande volvió a poner sobre la mesa la delicada situación que atraviesa el sector mercantil de la ciudad. Su presidente, José Luis “Gigi” Iglesias, expuso un panorama marcado por el retroceso de las ventas, el aumento sostenido de los costos y la necesidad de coordinar acciones con el Estado para intentar sostener la actividad.
Durante una entrevista con Radio Universidad, el dirigente explicó que uno de los principales problemas es la baja del consumo, que ya superaría el 20%. Según remarcó, esta retracción se da en un contexto de menor circulación de recursos en la provincia, lo que termina impactando de manera directa sobre la economía de Río Grande y, en particular, sobre los comercios.
A esa merma en las ventas se le suma un incremento de gastos que, de acuerdo a la evaluación del sector, ronda el 40%. Iglesias señaló que los aumentos alcanzan rubros clave para el funcionamiento diario, como alquileres, energía, salarios y toda la estructura operativa que los locales deben mantener activa aun cuando facturan menos. En ese marco, describió una realidad en la que muchos comerciantes deben sostener los mismos compromisos con ingresos cada vez más ajustados.
El referente empresarial también planteó la necesidad de revisar con mayor realismo las variables económicas y presupuestarias. Desde su mirada, la evolución del gasto público no guarda relación con el comportamiento real de los ingresos, lo que genera una presión cada vez mayor sobre el entramado privado. Incluso advirtió que numerosas firmas están apelando a moratorias y otras herramientas para poder afrontar sus obligaciones y continuar abiertas.
En paralelo, Iglesias destacó el acercamiento institucional que la Cámara viene profundizando con el Municipio. En ese sentido, valoró el encuentro reciente con el intendente Martín Pérez, el secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, y la directora de Comercio e Industria, Valeria Sánchez. La reunión fue promovida a partir de un trabajo previo de relevamiento de problemáticas impulsado por la vicepresidenta de la entidad, Ana Bolívar.
Para la conducción de la Cámara, el escenario actual obliga a dejar de lado respuestas aisladas y avanzar en una agenda compartida entre el sector público y privado. Iglesias sostuvo que el momento exige mayor articulación, diálogo permanente y medidas más ágiles para atender una coyuntura que golpea de lleno a la actividad comercial de Río Grande.
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