El fenómeno de los viajes masivos de argentinos a Chile para realizar compras quedó atrás y ya no muestra el movimiento que supo tener durante 2025. Aquellas imágenes de autos repletos de cajas y largas filas en los pasos fronterizos hoy prácticamente desaparecieron, en un contexto donde el cambio económico modificó por completo los hábitos de quienes cruzaban la cordillera en busca de precios más bajos.
Durante los primeros meses de 2026, la tendencia se consolidó con una caída significativa en el flujo de visitantes. Entre enero y febrero, la cantidad de argentinos que viajaron al país vecino descendió un 24% en comparación con el mismo período del año anterior, reflejando un fuerte retroceso en una práctica que había crecido con intensidad tiempo atrás.
Referentes del sector comercial señalaron que el escenario cambió de manera marcada en el último año. “Los tours de compras fueron fuertes hasta hace un año, pero hoy prácticamente dejaron de tener movimiento”, indicaron, al tiempo que remarcaron que el principal motivo de esta caída es económico.
La brecha de precios entre ambos países se redujo considerablemente. En Argentina, la mayor disponibilidad de productos importados generó una estabilización e incluso una baja en algunos rubros como indumentaria, calzado y tecnología, lo que achicó las diferencias que antes impulsaban los viajes.
A esto se suma la apreciación del peso chileno, que encareció los costos para quienes cruzan la frontera. “Hoy la diferencia no justifica el gasto en combustible, peajes y alojamiento”, explicaron desde el sector, dejando en claro que el ahorro ya no compensa los costos del traslado.
Otro factor clave es el crecimiento del comercio electrónico, especialmente de plataformas internacionales que ofrecen productos a bajo costo y con envío directo. Este fenómeno redujo la necesidad de viajar al exterior para acceder a ofertas, modificando el comportamiento de consumo de los argentinos.
El impacto también se percibe en los pasos fronterizos, donde las demoras ya no son las de antes. Las esperas, que podían extenderse durante horas, hoy se reducen considerablemente y el perfil del viajero cambió: ya no predominan quienes buscan comprar en grandes cantidades, sino quienes viajan por turismo.
En ese sentido, agencias de viaje coinciden en que Chile continúa siendo un destino elegido, aunque con un enfoque diferente. Los viajes actuales están más vinculados al ocio, la gastronomía, la cultura o visitas familiares, dejando atrás el objetivo principal de realizar compras.
Incluso, el interés por paquetes orientados específicamente al turismo de compras registró fuertes caídas interanuales, con descensos que en algunos casos alcanzan el 67%. De esta manera, el boom de cruzar la cordillera para llenar el auto de productos parece haber llegado a su fin, dando paso a una nueva etapa en la forma de viajar.
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