En medio de una evidente baja en la demanda, el Municipio de Tolhuin lanzó una promoción para incentivar las visitas a las termas. Sin embargo, la medida quedó rápidamente bajo cuestionamiento por su carácter restrictivo: los beneficios están dirigidos únicamente a residentes de la ciudad y a quienes se alojen en establecimientos adheridos, dejando afuera a vecinos de Río Grande y Ushuaia.
La iniciativa contempla estacionamiento bonificado solo para ese grupo, mientras que el resto de los fueguinos deberá continuar afrontando costos que muchos consideran desproporcionados. Entre ellos, se menciona el valor del estacionamiento, que alcanza los 60 mil pesos, una cifra que genera fuerte rechazo en relación a los servicios disponibles.
Lejos de fomentar el turismo interno provincial, la propuesta parece orientada a sostener el uso local ante la falta de visitantes, excluyendo a quienes deben trasladarse desde otras ciudades y asumir mayores gastos sin ningún tipo de incentivo.
A esto se suma otro dato que agrava el escenario: a casi 100 días de su habilitación formal, el complejo termal continúa siendo blanco de críticas por su precariedad. Visitantes de Río Grande y Ushuaia que ya concurrieron optaron por no regresar, señalando la falta de inversiones en aspectos básicos como vestuarios, baños y caminos de acceso.
Además, el funcionamiento del predio es limitado, ya que actualmente solo abre sus puertas los días viernes, sábado, domingo y lunes, lo que reduce aún más las posibilidades de atraer visitantes de otras localidades.
En este contexto, la política impulsada por el Municipio no solo no logra revertir la caída en la afluencia, sino que refuerza un esquema excluyente, donde los beneficios se concentran en un sector reducido, mientras el resto de los fueguinos queda al margen de una propuesta que, además, sigue sin ofrecer condiciones acordes a los precios que se cobran.
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