La empresa de internet satelital Starlink comenzó a notificar a sus clientes en Argentina sobre un nuevo incremento en sus planes, tanto en la modalidad residencial estándar como en la opción Lite, en el marco de una actualización de precios que impacta en todo el país.
Según el comunicado enviado a usuarios, el plan residencial “normal” pasará a costar $65.000, dejando atrás los $56.000 que se mantenían vigentes desde agosto de 2024. El ajuste representa una suba significativa y ubica el servicio incluso por encima del valor inicial con el que desembarcó en el país en marzo de ese mismo año, cuando el abono era de $62.500.
En paralelo, el plan Lite —una versión con menor prioridad en situaciones de saturación de red, aunque con velocidades superiores a los 100 Mbps— también registrará un aumento, pasando de $38.000 a $45.000.
Uno de los incrementos más marcados en los últimos meses se dio en el plan itinerante ilimitado, que se acercó a los 100 dólares mensuales, alineándose con los valores internacionales. Esta actualización estaría vinculada a la dificultad para controlar el uso del servicio entre países, ya que muchos usuarios contratan en regiones más económicas y luego utilizan el sistema en otros territorios, incluso superando el límite de 90 días fuera del país de origen.
En cuanto al equipamiento, los kits continúan sin modificaciones en sus precios. El modelo portátil, conocido por su uso frecuente en vehículos como autos, micros y camiones, se mantiene como una opción versátil que también puede instalarse en viviendas. Por su parte, el equipo de mayor tamaño, pensado principalmente para uso residencial, ofrece velocidades superiores, con registros que parten desde los 300 Mbps, frente a los 200 Mbps de las versiones más compactas.
Actualmente, más de un millón de kits de Starlink se encuentran activos en Argentina, consolidando el crecimiento del internet satelital en el país, especialmente en regiones donde las alternativas tradicionales presentan limitaciones. No obstante, el servicio continúa aplicando recargos en zonas de alta demanda, como el AMBA, y las condiciones comerciales podrían seguir variando en función de la saturación de la red y la demanda de usuarios.
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