El Ministerio de Salud de la Nación oficializó una profunda actualización del Sistema Nacional de Sangre, con el objetivo de modernizar los procesos de donación y transfusión tras una década sin cambios en la normativa.
La medida introduce modificaciones clave en el funcionamiento de los servicios de hemoterapia, inmunohematología y terapia celular, apuntando a reforzar la seguridad tanto de los pacientes como de los donantes.
Uno de los cambios más importantes es la eliminación del modelo de donación por reposición es decir, aquel en el que familiares o allegados debían aportar sangre para un paciente para avanzar hacia un esquema basado exclusivamente en la donación voluntaria, habitual y altruista. En esa línea, también se prohíbe condicionar prácticas médicas o cirugías a la presentación de donantes.
Desde la cartera sanitaria explicaron que este nuevo enfoque mejora la seguridad transfusional, ya que los donantes voluntarios presentan menor riesgo de enfermedades transmisibles.
Cambios en los criterios de donación
La normativa también actualiza los requisitos para donar sangre, dejando atrás restricciones consideradas obsoletas o discriminatorias. A partir de ahora, la evaluación se centrará en las conductas individuales y en evidencia científica, en lugar de excluir grupos poblacionales completos.
Entre otras modificaciones, se elimina la exigencia de ayuno previo y se recomienda ingerir líquidos antes de la donación. Además, se ajustan los tiempos de espera para donar en función de factores de riesgo, como nuevas parejas sexuales, procedimientos invasivos (tatuajes o piercings) o determinadas prácticas.
Hacia una red integrada y más eficiente
Otro eje central de la reforma es la consolidación de un sistema en red, con mayor coordinación y trazabilidad en todos los procesos. Para ello, se fortalecerán los Centros Regionales de Hemoterapia y se avanzará en la desactivación progresiva de bancos de sangre intrahospitalarios.
La normativa establece, además, la obligatoriedad de informatizar los registros en todos los centros del país, permitiendo un control más riguroso desde la donación hasta la transfusión.
En paralelo, se incorporan lineamientos específicos para el desarrollo de terapias celulares y el uso de componentes especiales como el plasma rico en plaquetas y el suero autólogo oftalmológico, que deberán producirse únicamente en establecimientos habilitados.
La nueva regulación ya se encuentra en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial, y las instituciones tendrán un plazo de hasta dos años para adecuarse a los cambios tecnológicos y estructurales requeridos.
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