El ajuste impacta especialmente en los abonos residenciales, que venían con precios más estables desde 2024. La empresa vincula la actualización con el contexto inflacionario local y con una estrategia global para ordenar la demanda del servicio y de los equipos.
Los nuevos valores quedaron de la siguiente manera:
- Residencial Estándar: pasa de $56.100 a $65.000 mensuales.
- Residencial Lite: pasa de $38.000 a $45.000 mensuales.
- Itinerante 100 GB: queda en $63.000 mensuales.
- Itinerante ilimitado: pasa de $87.500 a $140.000 mensuales, con una suba cercana al 60%.
- Equipo Starlink: se mantiene alrededor de los $299.000.
Además del aumento, Starlink comenzó a aplicar restricciones de velocidad a usuarios residenciales con consumos de datos muy superiores al promedio. Según reportes de clientes, la empresa compara el uso mensual con el promedio de los últimos seis meses y, si detecta un consumo excesivo, reduce la velocidad hasta el próximo ciclo de facturación.
La medida generó críticas porque el servicio había sido promocionado como una opción de internet “sin límites”. Sin embargo, la compañía busca evitar la saturación de su red satelital ante el crecimiento de usuarios, que en Argentina ya supera los 700.000 abonados y podría alcanzar el millón antes de fin de año.
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