En diálogo con Radio Provincia, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, Luis Sosa, explicó que el gremio sigue de cerca cada movimiento del proceso. Según indicó, hoy existe una zona gris entre ambas empresas, ya que YPF sostiene que ya entregó el área, mientras Velitec asegura que todavía necesita información y documentación para poder hacerse cargo plenamente de la operación.
“Estamos preocupados y ya se lo dije a la gente de Velitec, también hablé con la gente de YPF”, expresó Sosa. El dirigente afirmó que el sindicato se encuentra “minuto a minuto” monitoreando lo que ocurre en el ex campamento de YPF, donde todavía persisten dudas sobre responsabilidades, pagos y continuidad operativa.
La preocupación también alcanza a las empresas contratistas. En el sector circulan versiones sobre deudas millonarias de YPF vinculadas a redeterminaciones económicas y otros compromisos pendientes. Sosa evitó confirmar montos, pero reconoció que los reclamos existen y que el sindicato está intentando determinar quién se hará cargo de las obligaciones con trabajadores y empresas.
“Estamos recurriendo a YPF para ver quién se va a hacer cargo de todos los ítems que tienen que pagarle a los trabajadores y a cada una de las empresas”, señaló. Según explicó, YPF extendió hasta fines de mayo la continuidad de algunas contratistas, por lo que todavía mantendría algún grado de responsabilidad durante esta etapa de transición.
Uno de los puntos más sensibles es la pérdida de puestos de trabajo. Sosa confirmó que más de 150 trabajadores dejaron sus lugares en las últimas semanas, entre retiros, acuerdos económicos e indemnizaciones. La mayoría, sostuvo, aceptó propuestas de salida realizadas por YPF, aunque también hubo despidos directos.
“Habrán sido entre 15 y 20 trabajadores despedidos, algunos con causa y otros sin causa”, precisó. El dirigente recordó que el sindicato ya había advertido tiempo atrás sobre el escenario que se venía y que, durante una asamblea en el yacimiento, informó a los trabajadores que YPF comenzaría a cerrar acuerdos con distintas empresas.
Para Sosa, muchas desvinculaciones se explican por el peso de las indemnizaciones ofrecidas. “La tentación de la plata que ofrecía YPF atentó contra muchos compañeros que se fueron”, afirmó. De todos modos, destacó que otros trabajadores decidieron continuar en actividad y no aceptar la salida.
El conflicto más fuerte ahora se concentra en Velitec. El dirigente reveló que mantuvo conversaciones tensas con representantes de la nueva operadora, luego de que surgiera la posibilidad de avanzar con más recortes de personal. “El domingo me dijeron que necesitaban bajar más gente y les dije ‘Ni en pedo’. Así arrancamos mal con ustedes”, relató.
Sosa remarcó que el gremio no aceptará nuevas bajas y que defenderá la continuidad laboral de quienes siguen trabajando en el yacimiento. “Vamos a tratar de hacerles entender que estamos hablando de seres humanos, trabajadores, padres de familia”, sostuvo.
Otro punto que genera dudas es la verdadera capacidad operativa y económica de Velitec. El sindicalista reconoció que la empresa es prácticamente nueva para el gremio y que la conocen desde hace menos de un mes. Si bien indicó que cuenta con maquinaria, equipos de perforación y herramientas específicas para la actividad, advirtió que eso no alcanza si no existe financiamiento suficiente.
“No sirve de nada tener maquinaria y no tener cómo invertir”, planteó. Según Sosa, la propia empresa habría reconocido que todavía se encuentra buscando fondos para desarrollar plenamente las áreas y que necesitaría alrededor de seis meses para evaluar el estado de los yacimientos y definir el futuro de la explotación.
En ese marco, el sindicato continuará con reuniones tanto en Río Grande como en Buenos Aires para exigir certezas sobre los pagos, las contratistas y el empleo. “Mi prioridad son los trabajadores, más que la empresa”, sentenció Sosa.
La transición entre YPF y Velitec deja así un panorama cargado de tensión para la actividad petrolera fueguina. Mientras la nueva operadora intenta acomodarse en una estructura heredada y busca financiamiento para sostener la producción, el gremio ya anticipó que no permitirá que el ajuste vuelva a recaer sobre los trabajadores.
Compartinos tu opinión